Medios internacionales informaon que el salvadoreño Otto René Rodríguez Llerena recuperó su libertad el pasado 15 de agosto, tras cumplir una condena de 30 años en la isla por participar en los atentados con explosivos contra instalaciones turísticas en 1997.

Rodríguez Llerena fue detenido en 1998 cuando intentaba ingresar nuevos artefactos a Cuba. Un año antes había colocado un explosivo en el lobby del Hotel Meliá Cohiba. Inicialmente recibió la pena de muerte, pero en 2010 su sanción fue reducida a tres décadas de cárcel.
Su excarcelación se suma a la de Ernesto Cruz León, otro salvadoreño liberado en diciembre de 2024, tras cumplir una condena por colocar bombas en varios hoteles de La Habana, una de las cuales causó la muerte de un turista italiano. En cambio, Francisco Chávez Abarca, extraditado desde Venezuela en 2010, continúa preso cumpliendo la misma pena por delitos similares.
La Cancillería de Cuba señaló que, mientras en la isla se procesan y condenan estos hechos, en Estados Unidos se permitió durante años que desde su territorio se financiaran y organizaran ataques contra la nación caribeña. También ratificó su compromiso con la lucha contra el terrorismo y pidió a la comunidad internacional exigir responsabilidades a quienes promueven este tipo de acciones.





