El rico sabor del queso derretido y el chicharrón de las pupusas o la yuca frita que se prepara en la pupusería El Chalate cumplió 17 años de conquistar el paladar de los lugareños de la ciudad Denver, Colorado, Estados Unidos. El negocio de la connacional Marta León, de 50 años, fue el primero en la zona y, aunque fue difícil abrirse camino en el exterior, hoy es conocido como «la casa de las pupusas de Denver». 

El azul y blanco, el volcán de Izalco (Sonsonate) y las decoraciones con el tecomate forman parte de la identidad del restaurante, que mantiene un concepto familiar. Y es que para León no solo se trata de ofrecer deliciosos platillos, sino también de hacer sentir como en casa a sus clientes y recordar lo mejor de su país de origen. «Estoy orgullosa de donde soy», manifestó a «Diario El Salvador».

Generación de empleo. Catorce colaboradores ha contratado Marta León para cumplir la demanda diaria.

Cientos de salvadoreños, guatemaltecos y mexicanos han acompañado a la empresaria por la riqueza de su menú, en el cual se encuentran pupusas de queso con loroco, revueltas, de chicharrón y de ayote. También desayunos típicos salvadoreños, tamales, pastelitos, nachos, burritos, sopa de patas, pollo y carne asada.

Debido a su arduo trabajo ha sido premiada en dos ocasiones por las autoridades locales, así como por contribuir a la comunidad y por ser pionera con un restaurante salvadoreño en Denver. «Lo primero es tener voluntad para hacer las cosas; lo segundo es creer en Dios; y lo tercero es dejarse llevar, creer en uno mismo», aseguró León, que casi cumple dos décadas con su establecimiento. 

La originaria de Comalapa disfruta el triunfo en familia ya que es la roca que le ayuda a mantenerse fuerte y querer seguir adelante. Cinco de sus siete hijos se han involucrado en la pupusería y, aunque no nacieron en El Salvador, se sienten parte del pedacito en Centroamérica.

Esfuerzo. A Marta León siempre le apasionó la cocina y,
aunque cruzó las fronteras salvadoreñas, fue esa entrega la
que le ayudó a sobresalir en el exterior.

Además, le recuerda sus inicios, cuando calentaba la plancha de su apartamento y le hacían pedidos de alrededor de 20 pupusas para sus entonces compañeras de trabajo en un restaurante de comida rápida. Poco a poco se expandió e incluso inauguró su primer restaurante al que nombró El Taco Loco.

Tras la primera experiencia, retomó su sueño y con los ahorros suficientes comenzó un nuevo capítulo con la pupusería El Chalate. «Gracias a esto sigo aquí y logré sacar adelante a mis siete hijos. Son mi inspiración», agregó León.

Actualmente, el restaurante también se ha convertido en una fuente de trabajo con la contratación de 14 empleados, entre ellos 12 salvadoreños, una persona de nacionalidad mexicana y otra guatemalteca. 

Escuelas, iglesias y la Universidad de Colorado se encuentran entre sus principales clientes. Su pedido más grande ha sido de 1,000 pupusas. «El día que regrese a El Salvador voy a hacer lo mismo: pupusas y pasteles. Este es mi mundo, es lo que he aprendido. Aunque tengamos muchos años de vivir en Estados Unidos nunca se cambia de donde vienes», comentó. 

«Trato de mantener mis raíces», agregó. 

Su próxima meta es inaugurar una tienda internacional con productos nostálgicos salvadoreños y después ampliarlos con artículos de otros países. León instaló estantes con golosinas, pan dulce, salsas y especies, y ha sido bien recibido por sus visitantes, así es como surgió la idea de la tienda internacional a largo plazo.

Para la compatriota es importante mantener una comunidad activa, por ello desde hace años se sumó al Festival del Día del Salvadoreño en Aurora, organizado por la organización sin fines de lucro Salvadoreños Residiendo en Colorado (SARCO), ya que muestran que son muchos connacionales los que dan vida a Denver. 

UBICACIÓN

Para los interesados en visitar la pupusería, esta se encuentra en 8119 E Colfax Avenue Denver, Colorado, 80220.

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