El 11 de enero iniciaron las audiencias en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en La Haya, Holanda, tras la demanda entablada por Sudáfrica contra Israel por genocidio a causa de la guerra en Gaza.
El equipo legal sudafricano acusó a las autoridades israelíes de propiciar de forma «deliberada» y «calculada» condiciones que cobran vidas en el enclave, daños físicos y destrucción.
Las tropas del Gobierno de Benjamín Netanyahu, que describe el caso como «absurdo», siguen azotando con bombardeos el enclave palestino, donde la cifra de muertos ascendió a 23,469.
Mientras que el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, llegó a Egipto en medio de la gira con la que intenta impulsar un plan posguerra.
«Es un patrón de conducta genocida», así describió el equipo legal de Sudáfrica la ofensiva de Israel en la Franja de Gaza durante el primero de los dos días de presentación de argumentos.
El país africano —que con su demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) exige medidas cautelares urgentes contra Israel y el fin de los bombardeos en el enclave palestino— acusó a la nación dirigida por Benjamín Netanyahu de imponer «deliberadamente» condiciones en Gaza con las que impide mantener la vida de miles de civiles.
«Israel tiene una intención genocida contra los palestinos en Gaza […]. Eso es evidente por la forma en que se está llevando a cabo este ataque militar. La intención de destruir Gaza ha sido alimentada al más alto nivel del Estado», expuso ante la CIJ Tembeka Ngcukaitobi, defensora del Tribunal Superior de Sudáfrica.
La parte acusadora dijo que Israel viola la Convención para la Prevención de Genocidios, al señalar que el sorpresivo ataque de Hamás el pasado 7 de octubre no justifica el exterminio de miles de personas.
«Ningún ataque armado contra el territorio de un Estado, por grave que sea, incluso un ataque que implique crímenes atroces, puede proporcionar justificación o defensa para las violaciones de la Convención, ya sea una cuestión de derecho o de moralidad. La respuesta de Israel al ataque del 7 de octubre de 2023 cruzó esta línea y dio lugar a violaciones de la Convención», aseguró en el alto tribunal el ministro sudafricano de Justicia, Rónald Lamola.






