Macarena Olona, abogada y exdiputada del Congreso de España, expuso en una entrevista la estrategia del presidente Nayib Bukele para abordar «los problemas de origen» en El Salvador, que son la seguridad pública, la economía y la corrupción.
«Hablábamos antes de ese ejemplo que pone el presidente Bukele de cómo es necesario afrontar por prioridades y discriminar lo urgente de lo importante cuando tienes que abordar distintos problemas. Él los llama problemas de origen, que son los que afectaban a El Salvador y afectan algunos días a la nacion de El Salvador», dijo Olona.
El presidente Bukele retomó en su cuenta en X la entrevista realizada a la abogada y política española. «Buen resumen», escribió el mandatario sobre el contenido del video de la entrevista con un tiempo de duración de 6 minutos con 13 segundos.
En la entrevista Olona explica que en el caso salvadoreño se trata de «problemas de origen en el sentido de tratarse de problemas transversales, horizontales, que afectan al pueblo, en general, al margen de ideologías, porque esto no va ni de derechas ni de izquierdas, son problemas estructurales».
La abogada y política española recordó cómo en El Salvador el gobierno del presidente Bukele abordó y extirpó «el cáncer» de la inseguridad pública, que llevó al país de ser catalogado como el más violento del mundo -al registrar un promedio de 20 o más homicidios por día- a ser la nación más segura del hemisferio occidental, con las tasas de homicidios más bajas en su historia.
«El problema de seguridad se abordó de manera prioritaria, para que una vez extirpado el tumor afrontar otros problemas de origen que también afectan a El Salvador, la economía como prioritario», explicó Olona sobre el trabajo del mandatario salvadoreño.
Y luego agregó: «Para poder relanzar económicamente y lograr la independencia económica de El Salvador, el presidente Bukele tuvo muy claro que el siguiente gran problema estructural que tenía que afrontar su gobierno era la lucha contra la corrupción».
En su segundo mandato presidencial Bukele centra su agenda de trabajo en el crecimiento económico con un plan de seis fases, de las que tres ya están en desarrollo: Alimentación, Logística y Tecnología.
Cada una cuenta con acciones específicas, como la implementación de los agromercados, atracción de inversión en tecnología y desarrollo del sector portuario.
Además, se ha reforzado la lucha contra la corrupción, impulsando una nueva legislación para combatirla y eliminando actividades que la promovían, como la deuda política.







