Fiscales y policías procedieron a la destrucción de un cargamento millonario de cocaína que fue decomisado el pasado 2 de octubre por la Marina Nacional a 1,150 millas náuticas -equivalentes a 2,130 km- de la costa salvadoreña, al sur de la Bocana del Cordoncillo, en San Luis La Herradura, departamento de La Paz.
En esa ocasión, las autoridades interceptaron una embarcación tripulada con tres ciudadanos ecuatorianos que transportaban 1,795 kg de cocaína, valuados en más de $44.8 millones.
La droga fue destruida en el predio Changallo, situado en el distrito de Ilopango, jurisdicción de San Salvador Este.
El 15 de octubre cuando fueron conocidos más detalles del operativo en altamar, el ministro de Seguridad Pública y Justicia, Gustavo Villatoro, aseguró que todo cargamento de cocaína que ha sido interceptado es destruido.
«Todo esto que se decomisa se destruye, no hay un gramo de cocaína decomisado que esté pendiente de destruir bajo supervisión judicial y ninguno de los detenidos internacionales ha recuperado su libertad», expresó el funcionario.
Por estos hechos son procesados los ecuatorianos: Fabián Alexis López Reyes, Jefferson Javier Tomala Cedeño y Carlos Alfredo Masías Mero, acusados por los delitos de tráfico ilícito y agrupaciones ilícitas en perjuicio de la paz pública.
Respecto a la condición legal de los extranjeros, trascendió que el Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador ordenó su detención provisional mientras sigan procesados.
«De acuerdo con las nuevas reformas a la Ley Contra el Crimen Organizado, se ordenó la detención provisional y se estableció un plazo de instrucción de dos años», indicaron fuentes judiciales. Por este caso, el fiscal general, Rodolfo Delgado, reiteró el compromiso de la institución para seguir combatiendo el narcotráfico.







