La deuda pública total del Gobierno federal de Estados Unidos ha superado los $35 billones por primera vez, conforme a lo registrado a fines de la semana pasada, mostraron los datos publicados por el Departamento del Tesoro.
La deuda pública total pendiente subió a $35 billones el viernes, se indicó en la Declaración Diaria del Tesoro recientemente dada a conocer. La información es actualizada al término de cada día hábil con la información del día anterior.
Hace apenas siete meses, la deuda nacional de Estados Unidos había superado los $34 billones a fines de diciembre de 2023. Tres meses antes de esto, Estados Unidos había alcanzado un hito histórico al superar los $33,000 billones.
«El endeudamiento continúa de manera temeraria e inflexible», dijo en una declaración Maya MacGuineas, presidenta del Comité para un Presupuesto Federal Responsable. «Pero a pesar de todos los riesgos y de las advertencias, estas señales de alarma parecen llegar a oídos sordos».
«Vamos a tener que adoptar una actitud sería con respecto a la deuda, y pronto. Los años electorales no pueden ser una excepción para tratar de evitar peligros totalmente previsibles, y la deuda es uno de los peligros más importantes que enfrentamos», dijo MacGuineas.
De acuerdo con la Fundación Peter G. Peterson, una organización no partidista concentrada en abordar los desafíos fiscales a largo plazo de Estados Unidos, la deuda nacional de 35,001 billones de dólares equivale a $103,945 de deuda por persona en Estados Unidos.
«Nuestros déficits son causados principalmente por factores estructurales predecibles: nuestra generación baby boomer envejecida, los crecientes costos de la atención médica y un sistema fiscal que no capta suficiente dinero para pagar por lo que el Gobierno ha prometido a sus ciudadanos», indicó la fundación.
Desmond Lachman, importante investigador del American Enterprise Institute y exfuncionario del Fondo Monetario Internacional, dijo a Xinhua con anterioridad que «no cabe duda de que el déficit presupuestario de Estados Unidos se encuentra en una vía insostenible».
La «trayectoria peligrosa» representa «serias cuestiones para el dólar» y el panorama a largo plazo de la inflación, dijo Lachman.







