La biodiversidad es tan impresionante como esencial para el medioambiente y está conformada por todas las especies de plantas, animales, hongos y microorganismos que en la naturaleza conviven en una estrecha y armoniosa relación de subsistencia.
Como si se tratara de una red de apoyo, las especies interactúan beneficiándose mutuamente: los animales dependen de las plantas para obtener oxígeno, refugio y alimento, mientras que las plantas se benefician de los animales por medio de la polinización, fertilización y dispersión de semillas.

¿Sabías que hasta el animal más pequeño cumple una función vital en su ecosistema?
En el reino animal, cada especie desempeña funciones precisas y valiosas para mantener el equilibrio natural y la salud de los ecosistemas.

Los animales son responsables de buena parte de los fenómenos que garantizan las condiciones óptimas para la vida de las personas. Son importantes para la polinización de las plantas, lo que ayuda a la reproducción de las especies vegetales y a la producción de alimentos, entre muchas funciones más.













