Sudamérica muestra resultados similares a Europa en cuanto a temperaturas medias, pero menos calor extremo, añade el estudio, que reunió a climatólogos, agrónomos, ecólogos y expertos en genética de la vid de Francia, España, Estados Unidos y Canadá.

Al cruzar datos climáticos y reacciones según la fase de crecimiento aplicados a más de 500 variedades de uva, los autores del estudio pudieron comparar los efectos de las perturbaciones de una región del mundo a otra

La conclusión es que Europa ha sufrido los trastornos más masivos, con «aumentos significativos» de los días de más de 35°C y las temperaturas más elevadas en el momento de la maduración, revela el análisis publicado en la revista americana PLOS Climate.

Norteamérica ha registrado aumentos más moderados tanto de las temperaturas medias como de las extremas.

Las viñas son muy sensibles al calentamiento global, y el impacto del cambio climático ya se está notando en la precocidad de las vendimias, el aumento de los niveles de azúcar en la producción uvas y la aparición de nuevas zonas de cultivo.

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