Ir al dentista no debería ser motivo de preocupación, pero la realidad es que algunos consultorios no cumplen con condiciones mínimas de higiene y profesionalismo, lo que puede poner en riesgo la salud tu salud.
Y es precisamente sobre estas señales de alerta, o red flags, que hablamos con la odontóloga Gabriela Morales, quien señala una lista que debes tener en cuando visites a tu dentista.
Una de las más graves está relacionada con la esterilización de los instrumentos, ya que podrían afectar gravemente la salud del paciente e incluso contraer una enfermedad, por lo que, al llegar a tu cita, observa si los materiales están sellados y si se abren frente a ti.
«Si utilizamos esos instrumentos en la boca de otro paciente y el anterior paciente tenía, una enfermedad súper grave de transmisión sexual, se le puede transmitir a otra persona. Es súper riesgoso. Sífilis, VIH, SIDA, todas esas son enfermedades que se pueden transmitir por no haber pasado un proceso adecuado de esterilización», detalló la profesional.
También debes desconfiar si el odontólogo no usa guantes ni cubrebocas.
Otro aspecto clave es la anestesia. La profesional indicó que el cartucho que contiene el anestésico debe ser de un solo uso. Si sobra contenido, no debe guardarse para otro paciente, ya que puede contaminarse.
Una consulta gratuita también puede ser motivo de sospecha. Aunque te resulte conveniente, es importante cuestionarse qué se está dejando de hacer o qué medidas de seguridad podrían estar omitiendo para ofrecer un servicio sin costo.
«Un consultorio privado no va a sobrevivir de caridad. O sea, sí o sí tienen que sacar la rentabilidad, por lo menos para pagar el local, la luz, el agua, los materiales. Si no te están cobrando la consulta, algo tienen que estar bajando sus estándares de bioseguridad y de calidad», advirtió Morales.
Otra señal de alerta es cuando no te toman la historia clínica. Este paso es esencial para conocer tus antecedentes médicos, alergias, enfermedades como la diabetes o reacciones adversas a ciertos medicamentos.
Una red flag clara es cuando el dentista no te explica qué tienes, qué tratamiento necesitas ni por qué. En casos como endodoncias, ortodoncias o extracciones, es fundamental tomar radiografías previas para asegurar un diagnóstico correcto. Si no lo hacen, huye de se lugar.
Asimismo, hay que tener cuidado si te proponen tratamientos costosos sin una explicación clara, como carillas u otros procedimientos “de moda”. Esta insistencia puede responder más a intereses económicos que médicos.
Por último, si cambian de doctor en cada cita, es otra señal negativa. La continuidad es clave para un tratamiento exitoso.
«Aunque las cosas a veces pueden estar anotadas, no es lo mismo una persona que lleve tu control, que sabe cómo has venido durante todo ese periodo», detalló.
Estas son solo algunas de las alertas que tienes que tomar en cuenta al visitar al dentista, ya que no solo implica confiar en su conocimiento, sino también estar atentos a prácticas que pueden comprometer tu salud.






