Santiago Leiva no pasa desapercibido por los pasillos de «Diario El Salvador», a su manera de contar historias a través de la pluma, también se le agrega su estilo de vestimenta, sus bromas sobre el Alianza y el Madrid, pero también es admirado por su lucha por reconstruir la otra mitad de su rostro.

En 2012 pasó una de las pruebas más duras de su vida, el cáncer le quitó la mitad de su rostro y ahora busca, mediante la venta de sus tres libros, adquirir esos ingresos que le permitan cumplir su sueño de dejar a un lado ese incómodo esparadrapo y la mascarilla que por obligación utiliza.

Santiago, en «A medio Rostro» nos contás sobre de tu lucha contra el cáncer.

No es solo mi lucha contra el cáncer, prácticamente son los primeros 40 años de mi vida, lucha en la niñez por la adversidad de la pobreza, conflicto armado. Este libro nació en la UCI del MQ en el 2012, fue como un escape a la realidad de muchos aparatos en mi cuerpo, había gente que se moría a mi alrededor, unos que resucitaban, entonces yo quería escapar de eso. Mi única forma era yéndome en mi mente hacia mi niñez y mi adolescencia.

Tu caso lo podemos interpretar y como una historia de resiliencia. ¿Es así?

La gente a veces me ve como un héroe, pero yo soy un luchador, alguien que lucha por su vida a diario. Dios tuvo mucho que ver en que yo esté todavía, por la forma de la enfermedad y los alcances que tuvo y, parte de eso, es lo que cuento ahí. La gente no sabe que yo solo tenía 14 % de posibilidades de sobrevivir a la operación y aquí estoy».

FOTO/ Sofía Mazariego/ Diario El Salvador

Luego está «Letras sin Harte» con «H», en qué consiste este libro.

Reúne otra etapa de mi vida. Cuando yo laboraba para otro medio me llamaron un día antes de la operación para decirme que mi trabajo estaba garantizado que no me preocupara, pero resultó que no fue así. Cuando intenté volver necesitaba la constancia del alta, pero, como cuento en mi otro libro, yo estaba a la mitad, era mentira que iba a poder volver a trabajar con algo que me amparara. Entonces comencé a escribir en Facebook unos cuentos urbanos que yo había vivido, le puse «Letras sin Harte» porque yo no tenía trabajo, la «H» es porque aquí los libros no te dan para vivir, la gente no lee, cuesta, nadie vive de los libros, pero la mayoría debemos ponerlos abajo de la cama porque la gente no te los compra.

¿Qué nos cuentas en «Rastro y rostros»?

Era una forma de crearme fondos, como una forma para obtener un sueldo, más o menos. Hice 100 entrevistas para El Metropolitano Digital, recopilé unas 20 con los personajes principales.

¿Algún personaje que faltó en este libro?

En su momento quise a Álvaro Torres, quizá a La Tenchis. Se me quedaron varios, pero incluí al Cipitío, al Mágico, Pizarrín, a la doctora Isabel Rodríguez, también al señor Rubén Martínez. Mi idea era plasmar historias de gente para que los muchachos las conozcan. Ahora se me ha dado por relanzarlos, llevarlos donde sea posible porque estoy intentando reconstruir mi rostro; como dice el libro, a medio rostro, todavía me falta tener nariz, un ojo, existe la posibilidad que me hagan una prótesis y con eso estoy luchando ver si recolecto el dinero para ir pagando el tratamiento.

¿El relanzamiento tiene este fin para tu particular causa?

Yo soy bastante huraño para las cosas, por mi trabajo en medios tengo contacto con gente importante, pero siempre he sido de luchar por mí mismo, a parte de mi empleo, los libros, es una forma de promocionarlos y al mismo tiempo ir recolectando recursos.

¿Qué le puedes decir a la gente para que consuma la literatura nacional?

Invito a los jóvenes a que se separen de los teléfonos, yo sé que es difícil, no importa que no me compren los libros, pero que apoyen a la gente que emprende en esto, es complicadísimo.

Si desea adquirir uno de los libros de Santiago Leiva, lo pueden contactar a través del 7917-6164.

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