Marcella Carrillo es una mujer alegre que te regala una sonrisa cada vez que te mira. Ella es entusiasta, bromista, sencilla, con gran empatía y con muchas ganas de continuar viviendo. A primera vista, jamás imaginas que es sobreviviente de cáncer de ovario y de mama. Su vida no ha sido fácil desde hace 18 años, cuando entre agosto y septiembre de 2007 la operaron de emergencia por un dolor abdominal repentino, el cual resultó ser un tumor de cinco libras de peso alojado en el ovario derecho.
Recuerda que llegó a una clínica privada para saber qué tenía, pero al conocer su diagnóstico, decidió llevar el tratamiento en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS). «Yo decidí regresar al Seguro Social porque el cáncer es una enfermedad de alto costo que a cualquiera se lo acaba. Entonces decidí regresar al Seguro Social, me atendieron superbién, me proporcionaron el tratamiento que yo necesitaba, pero antes de todo este tratamiento me dijeron que tenía que someterme a una segunda operación porque el Seguro Social quería estar seguro de que no había quedado ningún tumor ni ningún rastro de cáncer para que el tratamiento fuera efectivo. Entonces resultó que me volvieron a operar y ahí se dieron cuenta de que tenía ocho metástasis en el intestino delgado, eso me ponía en otra etapa de cáncer. Mi etapa era estado B, o sea, un estado casi que ya mortal. Me dijeron que iba a vivir ocho días. En este momento te imaginas a una mujer de 42 años que le digan, tienes ocho días de vida», contó.

Para superar el cáncer, Marcella fue sometida a un tratamiento agresivo, que a la semana de aplicada la primera quimioterapia perdió su cabello. «Cada día que pasaba, yo decía que me quedan siete (días) y va la cuenta. Sin embargo, desde ese día han pasado 18 años. Eso quiere decir para mí, en mi corazón y los planes que tiene Dios no son los mismos que tiene el hombre», asegura la sobreviviente.
Una noche estaba su cuerpo con muchas llagas, como efecto secundario de las quimioterapias. Fue entonces cuando le reclamó a Dios y él le envió una señal, la cual cambió su vida. «Yo me di cuenta de qué estaba haciendo en esta tierra, me di cuenta el propósito por el cual yo estaba pasando por el cáncer, me di cuenta por qué yo tenía que sufrir la enfermedad y los tratamientos. Y era porque la única forma que una persona puede entender a otra es habiendo pasado por su misma historia. ¿Por qué yo antes no acompañaba a pacientes con cáncer? Porque yo no quería saber nada de cáncer, porque yo nunca había vivido con cáncer», asegura.

Desde octubre de 2008, Marcella Carrillo es la fundadora y directora ejecutiva de la reconocida Fundación Edificando Vidas, la cual ha acompañado a más de 3,000 pacientes a afrontar el cáncer desde su fundación.
Marcella brinda acompañamiento a cada mujer que atraviesa el cáncer, a pesar de que ella misma continúa su lucha contra la enfermedad. «Pasé 10 años en vigilancia. Cada año, en seguimiento de consultas, sin tomar ningún medicamento, ni nada, libre de cáncer. Mis exámenes limpios, la resonancia, los exámenes de sangre, todo limpio. Viene el COVID-19. Y yo, como todos los años, para el Día de la Madre me regalé una mamografía. Entonces en el 2021, en el mes de mayo, me hago la mamografía (y resulta) con sorpresa. Sale una lesión en la mama derecha, en el mismo lado del ovario», explica.
La directora ejecutiva vuelve a someterse al tratamiento de quimioterapia para erradicar el cáncer de mama. «Otra cosa que es importante recalcar es que durante el tiempo de vigilancia de los 12 años que estuve entre cáncer de ovario y cáncer de mama, los medicamentos que recibí durante el primer cáncer que tuve, como era de agresivo el cáncer, así fueron de agresivos los tratamientos. Esto me generó una descalcificación severa y es por eso por lo que yo ahora uso una andadera, porque los medicamentos me descalcificaron los huesos y más que todos los huesos de las piernas. Entonces yo tengo lesiones en ambas caderas, por lo que hace tres meses me operaron y me quitaron un pedazo de fémur y me pusieron una prótesis que engancha la cadera con la pierna para que yo pueda tener menos dolor. Siempre tengo dolor, pero tengo menos dolor y tengo más independencia ahora», aclara.

Pese a que tiene dificultades para caminar, es una mujer que continúa con su proyecto de Edificando Vidas y haciendo una labor social que pocas fundaciones hacen en pro de mujeres que afrontan el cáncer en este país.
«El cáncer transformó mi corazón… yo recibí el llamado de Dios, entonces nace en mi corazón contarle a la doctora, mi oncóloga, y ella me dijo: ´Marce, yo creo que es el tiempo de tomar la decisión de ayudar a los pacientes´. Entonces nos reunimos con un grupo de personas con las que orábamos, que eran pacientes de cáncer también, unas que fallecieron y su familia se han quedado con nosotros, otras que aún viven como yo y así fuimos creando otro grupo. Entonces comenzamos a ayudar a pacientes, a hablarles de Dios, a estar pendientes de cómo va, necesita algo, así hasta que en octubre de 2008 creamos la Fundación Edificando Vidas», señala la sobreviviente.

Frases
Marcella Carrillo,
Fundadora y directora ejecutiva de Edificando Vidas
«No es lo mismo vivir el cáncer en soledad, hay personas que ´enconchan´ y no quieren hablar de esto, pero es necesario hablar con alguien que te entiende, con alguien que ya pasó tu historia».
«Los medicamentos que yo recibí durante el primer cáncer que tuve, cómo era de agresivo el cáncer, así fueron de agresivos los tratamientos. Esto me generó una descalcificación severa y es por eso por lo que yo ahora uso una andadera».
Cifras
3,000 Pacientes con cáncer han sido atendidos en la Fundación Edificando Vidas.
2007 Marcella Carrillo fue diagnosticada con cáncer de ovario.






