Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), Surftismo El Salvador impulsa el desarrollo integral de los niños desde hace ocho años a través del surf, una terapia innovadora en el país.

Hasta la fecha, la iniciativa ha impactado la vida de más de 450 menores con autismo nivel 1, quienes han mostrado mejo ras en su interacción con otras personas y una mayor disposición a seguir indicaciones. Esto es un sueño cumplido para Robin Herrera, fundador de Surftismo El Salvador, pues explicó que desde su profesión como enfermero le nació la idea de ayudar y transformar la vida de otras personas, por lo que integró su pasión, que es el surf, con terapias para niños.

«Yo vi esto en otro país, y como tengo mis amigos de surf les informé sobre la iniciativa y estaban de acuerdo en apoyar me. Visité los centros de autismo y de ahí empezamos con los contactos en los hoteles de la playa El Zonte, donde se realizan las clases; siempre lo hacemos cuando las olas están pequeñas», dijo Herrera.

Las terapias se desarrollan de manera programada los domingos, en distintos hoteles de la mencionada playa de La Libertad que colaboran con la organización. En cada sesión participan unos 10 niños desde los tres años. La duración de la actividad es de aproximadamente dos horas, en las que los menores siempre están acompañados de voluntarios.

«Primero realizamos charlas con los padres; la idea de la terapia es que ellos interactúen con otras personas que no sean del círculo familiar. Empezamos con un circuito motor fuera del agua, con juegos de equilibrio y también para que interactúen con parte de los voluntarios. Dentro del equipo tenemos terapeutas, psicólogas, surfistas y de distintas profesiones», dijo Herrera.

Luego de este circuito son llevados a la piscina, donde hacen que ellos también manejen la respiración bajo el agua con juegos y luego se suben a las tablas del surf para que se familiaricen con este deporte y cómo funciona. Posteriormente son llevados por voluntarios hasta el mar.

Herrera resaltó que el impacto ha sido bastante grande, porque los niños logran subirse a la tabla y mantener el equilibrio en el mar. Asimismo, mejoran su relación con otras personas, es decir, hacen amigos y se integran al grupo.

Otros de los beneficios son que re duce la ansiedad, estimula su regulación emocional y refuerza su confianza y seguridad. Además, mejora el equilibrio y la postura y estimula el desarrollo de la coordinación y la neuromotricidad.

Actualmente, Surftismo es financiado con los ingresos que reciben por las tera pias, pero están en busca de más apoyo, es decir, de benefactores que hagan do naciones y de esta manera incluir a más niños de escasos recursos. La organización cuenta con el sitio web: https://surftismo. com/, donde las personas pueden hacer sus donativos.

La última sesión de terapia se desarrolló el pasado 8 de marzo en el local de Bitcoin de playa El Zonte. Para la siguiente actividad los interesados los pueden contactar al 7038-8823 y 7895-0375.

Kenia Mena y Alisson Carrillo, estudiantes de la carrera de Comunicaciones Integradas de Marketing de la Escuela Mónica Herrera, se han unido como voluntarias para visibilizar el trabajo que desarrolla la organización y que más personas se unan a la iniciativa.

«Queremos llegar a más niños y justo por eso estamos buscando estas oportunidades, porque funciona. Tocamos cuatro puntos importantes: la comunidad, ahí están los niños, familias; la inclusión, que es la condición del autismo; el medioambiente, que es en playas; y el surf, que es deporte», expresó Mena.

Por su parte, Alisson reiteró la importancia de sumar donaciones, ya que hay niños que necesitan las terapias, pero debido a la falta de recursos y transporte no pueden asistir. «Lo que nosotros hemos estado trabajando es que puedan apadrinar a niños y ayudarlos, que esos niños ya sepamos que van a estar ahí, que su proceso no va a ser solo una sesión», dijo Carrillo.

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