En uno de sus más recientes artículos sobre salud y bienestar, la Cleveland Clinic de los Estados Unidos respondió a la interrogante de por qué debemos tomar agua al despertar.
De acuerdo a la grastroenteróloga Adrienna Jirik, esto se debe a que mientras dormimos tenemos pérdidas insensibles de mucha agua, lo que puede causar deshidratación y malestar.
«Las personas pierden mucha agua a través del tracto gastrointestinal, lo que llamamos pérdidas insensibles. Por ejemplo, durante una noche de sueño de ocho horas, se pierden entre 300 y 400 cc de agua. Esto ocurre a través de la respiración y la piel. Se suda bastante durante la noche», explicó.
La especialista dijo que recomienda a sus pacientes «que beban al menos un vaso de agua al despertarse por la mañana. Nunca se sabe qué pasará durante el resto del día. Todos pecamos de no beber suficiente agua».
Entre los beneficios de formar este primer hábito del día, indicó la doctora Jirik, están: acelerar el metabolismo, mejorar la digestión y prevenir infecciones del tracto urinario.
Pero ¿qué pasa si no nos gusta el agua o su temperatura?
Si las personas no se decantan por el agua sola, siempre puedes añadir una rodaja de limón u otra fruta para darle sabor; además, otras opciones incluyen agua carbonatada o con gas.
«No tiene por qué ser agua. Puede ser cualquier otro líquido», añadió.
Por otra parte, señaló que «las bebidas con mucha cafeína tienen un efecto diurético y pueden hacer que orines un poco más. Así que, antes del café, ¿por qué no tomas un poco de té sin cafeína, por ejemplo? Incluso un poco de zumo está bien», dijo.
Jirik afirmó que, si bien beber agua es importante, existen otros factores que influyen en la digestión, es por ello que recomienda comer porciones más pequeñas a lo largo del día y asegurarse de hacer ejercicio con regularidad.






