Turistas de diferentes partes del país y extranjeros disfrutan estas vacaciones de Semana Santa en el Salto de Malacatiupán de Atiquizaya, Ahuachapán. Un sitio de campo que resguarda leyendas ancestrales, situado entre rocas de gran tamaño, que divide una cascada y se asemeja al rostro de un mono.

Estas cascadas de aguas termales de color turquesa tienen una altura de 12 metros. Algunos turistas optan por vivir una aventura extrema de lanzarse a la poza, que según residentes de la zona tiene más de 12 metros de profundidad.}

«Es bonita la experiencia, uno viene por vivir esta aventura de tirarse a la poza. También porque el agua es relajante. La zona es muy tranquila, hemos visto varios policías y eso también genera confianza, sin duda nuestro país tiene un gran turismo y en estas vacaciones lo estamos disfrutando», dijo Ariel Ochoa, un turista que llegó desde la capital, para disfrutar del recinto de aguas termales.

Durante estas vacaciones, los turistas también han optado por hacer noches de camping en las riberas del río frío, iniciativa que hoy es posible, debido a que en la zona ya no hay presencia de grupos delincuenciales, que anteriormente tenían control total de la zona.

Atiquizaya es un lugar de abundantes aguas, es por eso que popularmente es conocida como la ciudad de manantiales. En la zona también se pueden disfrutar de otros atractivos turísticos como las piscinas de Agüijuyo y la Puerta de Malacatiupán, que son espejos de agua artificiales provenientes de vertientes aledaños.

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