Todo Santa Rosa de Lima estaba feliz, pero solo el técnico José Romero era el único que bailaba. La noche del sábado, Municipal Limeño derrotó a FAS en la vuelta semifinal y con un global de 3-1 selló el boleto a la final del Clausura 2025.
«Dios me está dando otra oportunidad, ya he tenido muchas dificultades. Tuve parálisis facial, todavía no me he recuperado. Mi boca toda cruzada, mi ojo cerrado en esta parte de acá (se toca el lado izquierdo del rostro). Pensaba en un momento que ya no iba a volver a dirigir y agarré el reto sabiendo cómo estaba. Mi familia me decía que no porque era mucha presión, pero Dios me hizo para esto. Y ahí está, pues, Dios es el que me da la fuerza para estar acá», confesó «Chepe» Romero.
Parte de los problemas de salud que sufrió el entrenador fue por la final que perdió 2-0 con Jocoro ante FAS, en el Apertura 2022. Por eso él habla de una segunda oportunidad.
En la recta final del torneo pasado, Romero se quedó a cargo de este equipo como interino. En este Clausura fue ratificado como principal, con un plantel más modesto que los anteriores.
«Hoy me toca hablar a mi. La única persona que me apoyó fue Juan Lazo (presidente del equipo). Él es el que me apoyó, se unió conmigo, él me lo dijo contra Águila, que ya me tenían mi carta de despido. Gracias a Dios gané y fue al esfuerzo de él para defenderme. Celebré (esta clasificación) porque muchos niños me lo habían pedido, me dijeron que no había bailado y por ellos bailé, estaban alegres con mi persona y por eso lo hice», dijo.
Sin embargo, el entrenador acepta que no es todo la clasificación y con la final piensan en grande. «Ahorita disfrutar no hemos ganado nada. Hemos ganado al «Rey de Copas», ya hemos ganado el equipo que mejor se reforzó (Metapán). Hemos tenido buenos exámenes para esto, entonces venga quien venga, nosotros tenemos que disfrutar e ir preparando para esa fiesta grande», apuntó Romero.
La clave de haber pasado esta instancia, el entrenador considero que estuvo en la «aplicación del equipo».







