La Embajada del Ecuador en El Salvador celebró el Día Nacional, para recordar el primer grito de independencia de la nación suramericana, el 10 de agosto de 1809, con la participación de miembros del cuerpo diplomático, funcionarios del gobierno salvadoreño, comunidad ecuatoriana e invitados especiales.
Laura Donoso, embajadora del Ecuador, recordó que en esa fecha se produjo «un hecho que marcará el inicio de la emancipación colonial, con el primer grito de independencia, siendo un referente para toda Amércia Latina. Ese día un grupo de patriotas desconoce al presidente de la Real Audiencia de Quito e istala una junta soberana de gobierno».
En representación del Gobierno de El Salvador acompañaron a Donoso en la «fila de honor» la ministra de Turismo, Morena Valdez; la viceministra de Relaciones Exteriores, Adriana Mira; y la viceministra de Diáspora y Movilidad, Cindi Portal.

Según Donoso, en el proceso de independencia ecuatoriana fue determinante la participación de mujeres «como Manuela Cañizares y Manuela Espejo, así como de intelectuales, como Eugenio de Santa Cruz y Espejo. Los próceres hicieron que Quito [capital ecuatoriana] sea reconocido como luz de América, y forjarán las bases de una nueva repúbica que hoy llamamos Ecuador, con su nacimiento en 1830».
Para la diplomática, «las hermanas repúblicas del Ecuador y El Salvador guardan similitudes históricas. Desde el inicio de las relaciones diplomáticas, hace 135 años, trabajan en estrechar sus vínculos de amistad y mutuo respeto. Esos lazos incluyen acercamientos entre altas autoridades; por ejemplo, en mayo pasado tuve el alto honor de acompañar al vicepresidente Félix Ulloa durante la ceremonia de posesión de mando del presidente del Ecuador, Daniel Noboa, en Quito».
Añadió que el programa de cooperación sur-sur entre ambas naciones es «robusto», habiéndose celebrado durante su gestión diplomática dos reuniones de la Comisión Mixta «con interesantes proyectos, y sobre todo con soluciones y aprendizajes».
«Las condiciones para el desarrollo turístico y comercial entre el Ecuador y El Salvador rinden ya resultados; disponemos de vuelos directos entre San Salvador y Quito y Guayaquil, compartimos un idioma común, utilizamos el dólar como moneda oficial y no requerimos visa», afirmó Donoso.
En la recepción ofrecida por la embajada ecuatoriana los asistentes recibieron tres productos representativos de la oferta exportable de dicha nación: camarón, rosas y chocolate. «Ecuador posee las condiciones perfectas para la producción de rosas por su posición geográfica; hoy tenemos rosas frescas traídas especialmente para nosotros y también las rosas eternas, capaces de mantener sus colores por alrededor de tres años», indicó la embajadora.

Donoso afirmó que «Ecuador es reconocido como el mayor productor de cacao fino de aroma a nivel mundial y es cuna de chocolates gourmet. Luego de investigaciones científicas y el descubrimiento de vasijas de chocolate procesado, se ha comprobado que el origen del cacao domesticado es Ecuador, concretamente la zona de Palanda, en la amazonía ecuatoriana. Todo esto de hace de 5,500 años».
A la comunidad en El Salvador, la embajadora le instó «a mantener vivo el espíritu ecuatoriano del que estamos orgullosos, y le agradeció el trabajo que hacen por represenatr a su país «desde sus distintos ámbitos»; así como al equipo de la sede diplomática por su labor.
Para cerrar con el protocolo de la recepción, se proyectó un mensaje de la canciller Gabriela Sommerfeld, dirigido a los miembros de la comunidad ecuatoriana en El Salvador.






