Con más de dos décadas de trayectoria, el doctor Eduardo Lovo es uno de los neurocirujanos salvadoreños más reconocidos por su amplia experiencia en el manejo y en el tratamiento de tumores cerebrales y otras enfermedades neurológicas complejas.
Su vocación, sin embargo, no comenzó en la medicina. En su juventud decidió enlistarse en el Ejército salvadoreño, motivado por el ejemplo de su padre, piloto de combate de la Fuerza Aérea. «Mi papá era militar, piloto de combate. En ese momento El Salvador era un país en guerra y mi entorno no era la medicina, sino el ámbito militar. De ahí nace mi deseo de ser militar», recuerda.
Fue dentro de esa misma institución donde su destino dio un giro. La influencia de un coronel médico despertó en él una nueva aspiración profesional. «Había un coronel médico cuya historia me inspiraba más que la de los militares ‘puros’. Entonces me fui dando cuenta de lo que realmente deseaba estudiar», afirma.
Decidido a unir ambas vocaciones, obtuvo una beca para estudiar Medicina en la Escuela Médico Militar de México, donde se formó entre 1993 y 1999. «Ahí se unieron las dos: la milicia y la medicina», comenta.
De regreso en El Salvador, y siempre dentro del ámbito militar, estudió Cirugía General en el Hospital Militar. Fue en ese período cuando comenzó a profundizar en el estudio de los tumores, particularmente los cerebrales, lo que lo llevó a especializarse en Neurocirugía en la Pontificia Universidad Católica de Chile entre 2002 y 2006.
Ya inmerso en esta rama, descubrió el potencial de la radiocirugía en el tratamiento de metástasis cerebrales. Posteriormente realizó estudios de perfeccionamiento en tumores cerebrales y radiocirugía en Estados Unidos, ampliando su formación en técnicas de alta precisión.
En 2007 regresó al país y continuó su carrera como médico militar hasta 2011, año en que se retiró de la milicia para fundar el Centro Internacional del Cáncer (CIC), institución que se ha convertido en referente regional en neurooncología y radioterapia de precisión.
Entre sus principales logros destaca la introducción del primer bisturí de rayos Gamma en Centroamérica y del primer sistema de radiocirugía robótica conocido como CyberKnife en la región. Además, es autor de más de 15 publicaciones científicas internacionales en su especialidad.
Ha desempeñado el cargo de coordinador del Centro de Radiocirugía Robótica en San José, Costa Rica, y actualmente coordina el Programa de Radiocirugía Cerebral en El Salvador. Su experiencia lo ha llevado también a participar como conferencista internacional en el campo de la radiocirugía, consolidando una carrera marcada por la innovación, la disciplina y el compromiso con la transformación de la atención oncológica en el país.







