El 71 % de los más de 18 millones de habitantes de Ecuador estuvieron expuestos a la violencia del crimen organizado en 2025, más que cualquier otro país de América Latina, reveló un estudio de Datos de Ubicación y Eventos de Conflictos Armados (ACLED, por sus siglas en inglés) el 11 de diciembre.
La competencia territorial de las pandillas, especialmente entre Los Choneros y Los Lobos, la fragmentación de los grupos delictivos y Ecuador como conducto de narcotráfico regional y conexiones transnacionales, son los principales factores que generaron la violencia en el país sudamericano, explicó el documento.
Según los registros, Ecuador se superó a sí mismo con la exposición de su población a la violencia del crimen organizado. El 2024 concluyó con el 65 %, lo que significa que hubo un aumento del 6 % en un año.
Después de Ecuador, sigue Colombia (64 % en 2025), México (52 %), Belice (47 %), Honduras (40 %), Brasil (37 %), Venezuela (36 %) y Guatemala (36 %).
Las cifras indican que Ecuador ya no es un refugio para sus propios ciudadanos, ni para cientos de migrantes venezolanos y colombianos que huían de las crisis de sus países y las violaciones de derechos humanos.
Desde 2021, cerca de 132,000 ecuatorianos fueron desplazados internamente debido a la violencia y más de 40,000 han abandonado el país.

Causas del aumento de la violencia
La escalada de violencia de 2025 comenzó con la extradición a Estados Unidos de José Adolfo Macías, líder de los Choneros. El proceso se llevó a cabo en julio pasado y Los Lobos aprovecharon el escenario para apoderarse de los territorios que sirven como rutas para el narcotráfico y exportación de oro. Como consecuencia, la guerra territorial ascendió en las provincias de Los Ríos y Manabí.
Agregado a ello, el asesinato o el exilio de los líderes de las pandillas alimentó las fricciones internas entre las facciones que luchan por el liderazgo. En el caso de Los Lobos hubo una lucha con su facción Sao Box por el control de las actividades ilegales de la minería de oro en la provincia de El Oro.
La Fiscalía del Estado aseguró que las muertes violentas ya superan los 10,000 casos, pero el Ministerio del Interior publicó sobre más de 9,000. Sin embargo, los expertos coinciden en que el 2025 cerrará con un récord histórico, mientras esperan el recuento de los últimos días.
En Ecuador, las disputas, tanto entre pandillas como dentro de ellas, suelen originarse en las cárceles, que actúan como centros operativos antes de extenderse a las calles.
Las masacres en prisiones y los enfrentamientos mortales entre pandillas contribuyeron a un aumento del 42 % en las muertes violentas reportadas en los primeros 11 meses de 2025, en comparación con el mismo período de 2024.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reportó hasta el 9 de noviembre, 72 privados de libertad muertos debido a la violencia intracarcelaria.
Del 1° de enero de 2020 al 9 de noviembre de 2025, la CIDH registró al menos 663 muertes.
En tercer lugar, la violencia incrementó, según ACLED, por la creciente relevancia de Ecuador en el narcotráfico regional y las conexiones transnacionales de los grupos del crimen organizado que complican todavía más la crisis.
«A medida que la producción de cocaína continúa aumentando, Ecuador se está convirtiendo en una plataforma de transbordo cada vez más estratégica, con bandas ecuatorianas extendiendo sus redes por toda la región y más allá», compartió.
Además, los grupos armados colombianos están expandiendo su presencia en Ecuador, lo que ha obligado Noboa a etiquetar a dos facciones disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y Comuneros del Sur, un grupo escindido del Ejército de Liberación Nacional, como enemigos activos en el conflicto armado interno.
ACLED aseguró que 2026 será un año decisivo para Noboa, ya que si no logra los resultados en seguridad que había prometido, su imagen pública será dañada tanto a nivel nacional como internacional. Además, el país tiene programado elecciones locales para 2027.







