El bitcóin (BTC) continúa imparable y ayer marcó un nuevo récord al cotizar en $126,198, consolidando su posición como uno de los activos más valiosos del planeta. Con una capitalización de mercado que llegó a $2.5 billones, la moneda digital superó a gigantes tecnológicos como Amazon y Meta, reforzando su narrativa como «oro digital» y activo de refugio frente a la volatilidad macroeconómica global.
El activo digital extendió su ganancia acumulada a 13.65 % en los últimos 30 días. Este avance ha sido alimentado por factores clave: una fuerte demanda institucional a través de fondos cotizados (ETF) y un entorno macroeconómico favorable que empuja a los inversionistas hacia activos alternativos.
El mercado de ETF ha sido uno de los motores más poderosos del reciente repunte. En particular, el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock se convirtió en el ETF más rentable en la historia de la firma, generando ingresos anuales de $244 millones y acercándose a la cifra récord de $100,000 millones en activos bajo gestión.
Durante la última semana, los ETF al contado de bitcoin en Estados Unidos registraron entradas netas por $3,240 millones, la mayor cifra semanal de 2025, según datos de Cryptonews. Estos flujos masivos obligan a los emisores a comprar grandes cantidades de BTC para respaldar sus acciones, reduciendo la oferta disponible y presionando al alza el precio.
El dominio de IBIT, sumado a la participación de otras grandes gestoras, demuestra que la adopción institucional de bitcoin continúa profundizándose. Firmas como Standard Chartered han reiterado proyecciones de que el precio podría alcanzar los $200,000 en el mediano plazo, respaldadas en la escasez estructural que provoca la demanda sostenida de fondos y grandes compradores corporativos.
El contexto macroeconómico también ha jugado un papel clave en el impulso de la divisa digital. El dólar estadounidense ha perdido cerca del 10 % de su valor en lo que va del año, mientras que la Reserva Federal ha aplicado recortes en las tasas de interés pese a una inflación que se mantiene alrededor del 4 %.
Este escenario ha llevado a los inversionistas a buscar activos que ofrezcan cobertura frente a la depreciación del dinero fiat. Al mismo tiempo, índices bursátiles como el S&P 500 y el Nasdaq han alcanzado máximos históricos, reflejando un apetito renovado por el riesgo. Para bitcóin, esta combinación refuerza su atractivo como activo alternativo y reserva de valor.
Este contexto beneficia directamente a El Salvador, que desde 2021 mantiene una política de compra sistemática de bitcóin como parte de su estrategia de largo plazo. De acuerdo con el rastreador de mercados DropsTab —frecuentemente citado por el presidente Nayib Bukele—, la reserva salvadoreña alcanza ahora los $799 millones, la cifra más alta desde el inicio de la estrategia. Actualmente el portafolio nacional está compuesto por 6,342 BTC.
Las compras históricas del Gobierno superan los $300 millones, lo que deja ganancias no realizadas de aproximadamente $498.2 millones. Si el precio mantiene su impulso, se prevé que el valor total de la reserva supere los $800 millones en cuestión de horas, marcando un nuevo hito para el país.
Aunque persisten riesgos de volatilidad a corto plazo, la creciente demanda institucional vía ETF, el debilitamiento del dólar y el interés de grandes empresas en adoptar bitcoin refuerzan la visión de que la criptomoneda continuará consolidándose como un activo estratégico. Para El Salvador, este escenario valida su apuesta de posicionarse como pionero global en la adopción y acumulación de activos digitales, al tiempo que fortalece el valor de sus reservas y proyecta al país como referente en la nueva economía basada en bitcoin.







