La Corte Internacional de Justicia (CIJ) declaró este miércoles que el cambio climático es una «amenaza urgente y existencial», en una opinión consultiva sobre las obligaciones legales y la responsabilidad económica de los Estados.
«El tribunal constata que las consecuencias del cambio climático son graves y tienen un gran alcance: afectan tanto a los ecosistemas naturales como a las poblaciones humanas. Estas consecuencias ponen en relieve la amenaza urgente y existencial que supone el cambio climático», afirmó el magistrado Yuji Iwasawa.
«Es un hito histórico para el clima», declaró el ministro, Ralph Regenvanu, en las escaleras del Palacio de la Paz en La Haya. «Es un cambio de rumbo muy importante en este momento tan crítico».
El tribunal concluyó por unanimidad que la «violación» de las obligaciones climáticas por parte de un Estado constituye «un acto internacional ilícito», susceptible de dar lugar a indemnizaciones a los países afectados, en determinadas condiciones y según cada caso.
«Las consecuencias jurídicas derivadas de la comisión de un acto internacional ilícito pueden incluir (…) la reparación íntegra del perjuicio sufrido por los Estados lesionados en forma de restitución, indemnización y satisfacción», declaró el juez Iwasawa.
Sin embargo, los magistrados agregaron que debe establecerse una relación causal directa y cierta «entre el acto ilícito y el perjuicio», lo cual, aunque difícil de demostrar ante un tribunal, «no es imposible».
Este dictamen de 140 páginas es de caracter consultivo y no vinculante, pero al ser emitido por la máxima autoridad judicial de la ONU, establecerá una interpretación jurídica sólida para guiar futuras acciones o decisiones judiciales de todo el mundo, en términos de justicia climática.







