En el estadio Correcaminos en Morazán se cerrará la jornada 12, primera de la segunda vuelta, con el duelo entre Fuerte San Francisco y 11 Deportivo, que estrenará como entrenador a Guillermo Rivera.
Memo llegó en reemplazo del argentino Fabio Larramendi, quien dirigió al equipo en las 11 primeras jornadas y no ganó ningún partido. Empató tres y perdió siete partido. Por ello, el último campeón de la Primera División está en la última posición.
«He estado en algunos equipos con algunos problemas deportivos, más que todo. algunos han estado peleando descensos, otros por quererse meter y de toda indole. Pero la experiencia, lo poquito que he acumulado, espero ponerlo al servicio del equipo y de los jugadores, porque son ellos los que corren y que se apliquen, que sepan valorar estamos haciendo», comentó Memo en su primer día de trabajo.
Para los fronterizos, quienes anunciaron que el otro torneo dejarán de ser locales en Ahuachapán, la clasificación no está descartada. Toman el recuerdo del año pasado, que clasificando en la séptima posición de la tabla, terminó levantando la corona.
Además de buscar el primer triunfo en el torneo, los fronterizos también buscarán su primera victoria en Morazán, donde las tres veces que han llegado, han perdido.
Sin embargo, el Fuerte no ha podido ganar como local en este torneo: tres empates y dos derrotas han sido los resultados obtenidos, los cuales han ahuyentado a sus aficionados. En la última jornada cayeron 0-1 ante Isidro Metapán.
«Es normal, cuando las cosas del local no se dan, el aficionado se va molesto y nosotros los jugadores estamos conscientes de eso. En nuestro fútbol si no hay buenos resultados es lo que pasa, la afición no viene y es una situación muy complicada. Pero nosotros vamos a trabajar, tenemos que prepararnos bien para tratar de sacar esos tres puntos que necesitamos aquí en casa», mencionó Wilbert Torres, guardameta de los comandos, quien ha retomado la titularidad en esta posición.
Fuerte San Francisco, bajo el mando del DT uruguayo Rubén Alonso, trata de colarse entre los primeros ocho de la clasificación, después de haber quedado fuera el torneo pasado.







