El resultado del sondeo de la televisión pública ARD publicado el jueves es el peor desde que Merz asumió la dirección del gobierno.
Desde el inicio de su mandato, Merz endureció aún más la política migratoria, alejándose de la línea de recibimiento generosa impulsada por la canciller Angela Merkel en 2015.
Además de intensificar la expulsión de extranjeros, entre ellos 81 criminales hacia Afganistán, el gobierno decidió contener en las fronteras a los solicitantes de asilo.
También modificó la legislación para limitar el reagrupamiento familiar de los extranjeros y alargó los plazos para acceder a la nacionalidad.
Con esas medidas, Merz espera «recuperar la confianza» de los electores atraídos por la ultraderecha.
Dificultades económicas
Después de dos años de recesión, relacionados principalmente con la invasión de Ucrania por parte de Rusia y el aumento consecutivo de los costos de la energía, la primera economía europea esperaba recuperarse este año.
Antes de asumir el cargo, Merz obtuvo un fondo de 500.000 millones de euros (unos 580.000 millones de dólares al cambio actual) para modernizar las infraestructuras durante doce años, así como la flexibilización de las estrictas reglas sobre la deuda para financiar los esfuerzos de defensa.
Merz apuesta a reactivar de manera sostenible el crecimiento alemán estimulando las inversiones estratégicas.
Pero en el segundo trimestre, el producto interior bruto de Alemania retrocedió un 0,1%, después de un aumento del 0,3% en el primero.
Para todo el año 2025, el FMI apuesta por un casi estancamiento (+0,1%).
Los aranceles del 15% impuestos por Estados Unidos a los productos europeos desde el jueves causarán «daños importantes» a la economía alemana, dependiente de sus exportaciones, reconoció Merz.
Activo en política internacional
Como lo prometió durante la campaña electoral, Merz se involucra más que su predecesor Olaf Scholz en las relaciones exteriores.
Además de fortalecer los vínculos con «Francia, Reino Unido y Polonia», Merz busca mantener «relaciones aceptables, al menos funcionales, con el presidente estadounidense» Donald Trump, a quien visitó en junio, dice Uwe Jun, de la universidad de Tréveris.
Merz apunta también a que Alemania tenga las «Fuerzas Armadas convencionales más potentes de Europa», un giro en un país profundamente pacifista desde los horrores del nazismo.
El gobierno de Merz también introdujo un cambio con respecto a Israel, anunciando la suspensión de las exportaciones de armas susceptibles de ser utilizadas en la Franja de Gaza.
En cambio, con respecto a Ucrania, Merz mantiene el mismo rumbo que su predecesor y sigue negándose a abastecer a Kiev en misiles de crucero Taurus, de un alcance de 500 km.







