El Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (Centa) dio a conocer la liberación de nuevas variedades de granos básicos y hortalizas, desarrolladas para mejorar la producción y la productividad agrícola, así como para contribuir a la seguridad alimentaria y nutricional en el país.
Se trata de yuca Centa amarilla, frijol Centa rojo oriental, sorgo Centa superior (maicillo) y ejote Centa vigna 1.
Estas nuevas variedades se presentaron ante cientos de productores en los terrenos de la Escuela Nacional de Agricultura (ENA), donde se destacó su potencial para transformar la producción nacional.
Según la institución, la yuca Centa amarilla, que se cosecha en seis meses y se adapta a condiciones climáticas, incrementa la producción en un 51 % y utiliza menos material de siembra por hectárea; y, en cuanto a su valor nutricional, aporta vitamina A.
Por su parte el grano básico sorgo Centa superior, de color blanco, tiene un rendimiento aproximado de 2.8 toneladas por hectárea y está pensado para la alimentación humana y animal. Además, es tolerante a las principales enfermedades fungosas.
Mientras que el frijol Centa rojo oriental tiene un potencial de rendimiento de 35 quintales por manzana y presenta resistencia al virus del mosaico dorado del frijol, al virus mosaico común y es resistente a las principales enfermedades fungosas y bacterianas.
Asimismo, el ejote Centa vigna 1 permite producciones de 169.1 de quintales por hectárea y tiene una potencia en soportar los insectos y las enfermedades. Esta hortaliza destaca por su alto contenido de proteína, fibra, hierro y otros materiales esenciales, lo que refuerza su valor nutricional y contribuye a la seguridad alimentaria de los pequeños y medianos productores.

En El Salvador, el Centa es la única institución de investigación y transferencia que genera materiales genéticos, principalmente de granos básicos, hortalizas y frutales.
En este sentido, la directora ejecutiva del Centa, Odette Varela, afirmó: «Las tecnologías liberadas garantizan su rendimiento, resistencia a plagas, adaptación a diversas condiciones climáticas y buena calidad nutricional, ofreciendo materiales de bajo costo y alto potencial productivo».
Asimismo, remarcó que el trabajo investigativo se fortalece gracias al apoyo de organismos internacionales y de los laboratorios especializados en suelos, química agrícola, microbiología, parasitología vegetal, biotecnología y alimentos, así como de los programas de investigación, los cuales desempeñan un rol importante en el acompañamiento técnico durante la generación de nuevas tecnologías.
Por su parte, el gerente de Investigación de Desarrollo Tecnológico del Centa, Mario Jaco, manifestó que para la institución «es muy importante evaluar continuamente nuevos materiales que respondan a las necesidades de la población. Con el correr del tiempo, las variedades de los granos básicos van perdiendo su potencial de rendimiento, su resistencia genética, y se vuelven susceptibles a los insectos y las enfermedades».
La presentación de estas tecnologías ha pasado por un proceso de investigación de cinco a seis años por cada material y ha tenido como prioridad los granos y las hortalizas con demanda por la población salvadoreña.
La siembra del próximo año se distribuirá a través de las diferentes agencias de extensión, con el acompañamiento técnico del Centa en parcelas demostrativas a escala nacional con los productores para que luego obtengan su propio material genético, según la institución.







