Los republicanos, con mayoría en la cámara, no lograron reunir los apoyos suficiente de la minoría demócrata para pasar su proyecto de extensión presupuestaria hasta el 21 de noviembre.
Los republicanos cuentan con una mayoría en el Senado (53 escaños de 100), pero necesitan 60 votos afirmativos para aprobar el paquete presupuestario.
Las agencias federales, y unos 750.000 trabajadores, oficialmente no disponen de fondos desde el miércoles, cuando expiró el año fiscal estadounidense y el Congreso fue incapaz de extender provisionalmente el presupuesto.
La posibilidad de que el Senado se reúna este fin de semana se diluyó, ante la falta de acuerdo.

Distintos proyectos
Los republicanos quieren que los demócratas voten con ellos una prolongación presupuestaria corta, como ha sucedido en las últimas 13 veces, desde la presidencia del demócrata Joe Biden.
Los republicanos han presentado un proyecto de 24 páginas, y los demócratas en el Senado han replicado con su propia versión de más de 60 páginas, en el que se contempla la total revocación de los recortes a los subsidios en sanidad pública que el gobierno de Donald Trump aprobó en julio.
Los republicanos consideran que los demócratas quieren prolongar esos subsidios para acoger de forma camuflada a los migrantes indocumentados, mientras que los demócratas aseguran que eso no es cierto.
En el fondo de la polémica yace el denominado Obamacare, todo el complejo sistema de cobertura sanitaria pública mediante subsidios, al que se acogen cerca de 50 millones de estadounidenses.
El sistema actual, que se amplió durante el covid-19, vence a finales de año, y las pólizas que pagan los estadounidenses podrían subir sustancialmente a partir de enero.
Los republicanos quieren discutir los subsidios y cómo impedir que los indocumentados puedan beneficiarse, en las próximas semanas, los demócratas exigen primero cancelar lo que Trump logró con su «gran y bonita ley» de julio y volver a empezar de cero.
«Les pedimos a los líderes republicanos durante meses sentarnos y hablar. Se han negado y nos han llevado a un cierre», clamó tras la votación el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer.
«Chuck Schumer está bajo una tremenda presión de los activistas de extrema izquierda de su partido para enfrentarse al presidente Trump, » publicó de su lado en X el jefe de la mayoría republicana en el Senado, John Thune.







