Con el objetivo de garantizar los derechos y la protección de los adultos mayores, el Consejo Nacional de Atención Integral a la Persona Adulta Mayor (Conaipam) fortalece las acciones para mejorar su calidad de vida, ya que es uno de los grupos más vulnerables históricamente en El Salvador. Según el Censo de Población y Vivienda 2024, en el país hay 894,435 adultos mayores.
Como ente rector de las políticas públicas y programas en favor de la población adulta mayor, la institución brinda atención social, psicológica y orientación legal. Este trabajo se coordina con otras entidades como el Sistema Nacional Integrado de Salud, la Fiscalía General de la República (FGR), la Procuraduría General de la República (PGR) y la Policía Nacional Civil (PNC) para responder efectivamente en cada caso.
La directora del Conaipam, Antonia Hernández, explicó a «Diario El Salvador» que se considera persona adulta mayor a partir de los 60 años o más, y esto se define en la Ley Especial para la Protección de los Derechos de las Personas Adulta Mayor en El Salvador, la cual entró en vigencia en 2022.

«Tenemos diferentes ejes de trabajo, uno es poder asesorar a todas las instituciones del Estado en la atención y protección que se le debe dar a las personas adultas mayores en el país», dijo la funcionaria.
Como eje principal, el Conaipam atiende y da seguimiento a los casos de vulneraciones a los derechos de los adultos mayores, incluyendo maltrato, abandono familiar, condición de calle, discriminación, engaños y otros que ponen en riesgo su integridad. En 2024, el Conaipam atendió a más de 500 casos de avisos y denuncias por estas causas.
«Recibimos casos por diferentes vías. Unos por oficios que vienen delegados de la Fiscalía, la Procuraduría General, la Procuraduría de Defensa de Derechos Humanos y del órgano judicial. Los diferentes juzgados nos envían casos de vulneración de derechos; uno, para que le demos seguimiento a los medios de protección; y otro, para que también localicemos a la familia porque hay un gran abandono en el país», expresó Hernández.

Agregó que la mayoría de los casos que atienden son por abandono de la familia. «Aunque estén en la casa, hay un abandono porque no cuidan su salud, su alimentación, no lo llevan a sus visitas médicas. También hemos tenido muchos casos recurrentes de violencia patrimonial», señaló.
Ante estos casos, el equipo de Conaipam se activa y desarrolla visitas domiciliares para verificar las condiciones en las que se encuentra el adulto mayor para garantizar sus derechos y encontrar una alternativa, que en muchos casos son los centros de atención para personas adultas mayores (Capam), los cuales son hogares o residencias de día o a tiempo completo. Entre ellos, el Centro de Atención a Ancianos Sara Zaldívar, en San Salvador, y la Residencia de Ancianos en Atiquizaya, en Ahuachapán.
«También nos auxiliamos de los centros de atención privados sin fines de lucro. Desde Conaipam trabajamos para que nos reciban a las personas; después de todo el análisis del caso, la visita domiciliar que hacemos y buscar a la familia, nuestra última medida es llevarla a un centro», señaló.

La institución también visita periódicamente a escala nacional para monitorear y supervisar estos centros. Esto con el objetivo de garantizar el buen trato, las condiciones adecuadas y el bienestar general de más de 4,000 residentes y usuarios. Actualmente mantiene un registro de 117 Capam que facilita los procesos de apoyo, seguimiento y supervisión.
Otras acciones incluyen el ingreso de ancianos en situación de calle a centros de atención, así como la gestión de ayudas técnicas como bastones y andaderas. La institución cuenta con un canal permanente e insta a la población a dar aviso sobre casos que vulneren sus derechos en el WhatsApp 7069-2477.







