Cuando la luz de los Cines Girona, en Barcelona, se apague el jueves 20 de noviembre, a las 7 de la noche para dar inicio a la película, no solo se encenderán los proyectores, sino que se abrirá una ventana al corazón de El Salvador.
Ese día se desarrollará la segunda Edición de la Muestra de Cine Salvadoreño de Barcelona, el cual consolida el evento como un espacio de encuentro entre la cultura audiovisual de El Salvador y el público catalán.
La iniciativa, coordinada por Huacal, ONG de solidaridad con El Salvador, y en una alianza estratégica con el Festival Internacional de Cine Suchitoto (FICS) y Casa Clementina, ofrece una oportunidad inigualable de sumergirse en la diversidad, creatividad y el profundo compromiso social que definen al cine contemporáneo salvadoreño.
Según Eduard Balsebre, integrante de Huacal, el origen está en el descubrimiento de la «riqueza cultural salvadoreña», que a menudo es desconocida en Cataluña debido al menor tamaño de la diáspora en comparación con otras comunidades.

La muestra es una extensión natural de sus esfuerzos por promover la literatura, la música y el teatro salvadoreño, brindando un espacio de reconocimiento y visibilidad a una comunidad que, aunque pequeña, necesita estos puntos de encuentro.
«En el momento que descubres la increíble riqueza cultural que tiene El Salvador, pensamos que era imprescindible dar a conocer sus grandes nombres y generar actividades culturales. Y en eso aparece el cine. Obviamente, el cine es el mundo audiovisual, es una forma de aproximar culturas, de dar a conocer, de aprender, de enseñar y nosotros ya hace un tiempo que colaboramos con algunas producciones audiovisuales que hace El Salvador. En concreto, hemos colaborado con dos, o intentamos promover, como es el caso de esta muestra de cine salvadoreño, aquí en Barcelona, y en Cataluña», detalla Balsebre.
El interés de Huacal por acercar el cine salvadoreño a Cataluña ya lleva unos años incubándose. En 2021 se impulsó una primera Muestra de Cine de América Central en Rubí, proyectando unas 20 películas y documentales de este territorio y en el 2024 se organizó la primera edición de la Muestra de Cine Salvadoreño de Barcelona.

La afluencia de casi cien personas, en su mayoría público catalán y un componente significativo de la diáspora, confirmó que la apuesta era acertada.
«El año pasado presentaron una película mía que se llama “Alborada” y una película de uno de nuestros alumnos de los programas de la Fundación Julio López. Este año, estamos llevando una película sobre Claribel Alegría, escritora salvadoreña-nicaragüense, que es un largometraje, y luego estamos presentando cinco cortometrajes de jóvenes salvadoreños», agrega Paula Heredia, directora del FICS en el país.
El evento cuenta con el respaldo institucional de Casa América Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona, además del apoyo vital de la Red Comunitaria Cultural Salvadoreña de Catalunya, demostrando la transversalidad del proyecto.
El objetivo principal es fortalecer los vínculos culturales entre El Salvador y Cataluña, y ofrecer una ventana a nuevas miradas sobre la realidad latinoamericana a través de una de sus expresiones artísticas más dinámicas.
La segunda edición de la muestra está abierta a todo el público en los cines Girona, en Barcelona. Las entradas se pueden conseguir a través de la página web www.cinemesgirona.cat.
Un banquete audiovisual
Como indica Heredia, en la segunda edición de la Muestra de Cine Salvadoreño de Barcelona, el plato fuerte es el documental «Quiero ser poeta. Claribel alegría en sus propias palabras», un largometraje que, según detalla la directora, fue una elección natural.
La obra se adentra en la vida y el legado de la escritora nicaragüense-salvadoreña, que ocupa un lugar esencial en la literatura latinoamericana, no sólo por la fuerza de la voz poética, sino también por la coherencia de una vida marcada por la memoria, la resistencia y el amor, de la mano de Gerardo Arce, Luis Fuentes Lunas y del hijo de la escritora, Erik Flakoll.
Por su parte, Balsebre resalta el valor añadido de este homenaje en España. «La parte de Claribel Alegría nos hace mucha ilusión […] Es de los personajes literarios salvadoreños más conocidos en España dada su conexión histórica con el boom latinoamericano y su paso por Mallorca», detalla. Además, señala que, para Huacal, presentar este documental es el «broche final» a un año de dedicación a la figura de la poeta.
La jornada se complementa con cinco cortometrajes seleccionados de la más reciente edición del FICS, un mosaico que toca temas profundos y variados.
La proyección de Barbero es particularmente significativa en Barcelona, al rescatar la memoria de una artista vinculada a la historia española y para dar a conocer su impacto cultural en El Salvador.
LAS PRODUCCIONES

«Quiero ser poeta», de Gerardo Arce y Luis Fuentes Luna: Claribel Alegría fue una voz intelectual que denunció las atrocidades vividas en Centroamérica. Sus versos, sus narrativas, sus traducciones y sus artículos sirvieron como antorchas para iluminar la oscuridad del istmo.

«Barbero resistiendo al olvido» (2024, 23 min), de Hugo Mata Parducci: Un documental que rinde tributo al legado de Edmundo Barbero, el director y maestro de teatro español, cuya influencia fue crucial en el teatro salvadoreño desde los años 50.

«Patadas de ahogado» (2024, 2.40 min), de Frederick Meza: Un corto de animación sobre un gallo cantor que pierde el rumbo de su vida.

«Cuerpo presente» (2019, 10 min), de Horacio Flores: La intriga que envuelve a una pareja tras recibir una llamada para una misa.

«Donde florece la ceiba» (2024, 20 min), de Guillermo Argueta: Un relato introspectivo sobre la necesidad de un exguerrillero de encontrar la paz personal.

«San Simón no se equivoca» (2024, 13 min), de Michael Flores: Un drama ambientado en el conflicto armado que explora la intervención milagrosa en la búsqueda de un desaparecido.







