El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó este miércoles un programa de 40 meses por $1,400 millones para El Salvador, el cual se ejecutará bajo el mecanismo de Servicio Ampliado (SAF) del organismo.
Esta aprobación permite que las autoridades nacionales reciban un desembolso inmediato de cerca de $113 millones.
Se espera que este convenio catalice financiamiento adicional de organismos multilaterales como el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), alcanzando un paquete total de más de $3,500 millones durante el período del programa.
El presidente Nayib Bukele reaccionó al anuncio en la red social X con el mensaje: «Paciencia y confianza».
Los fondos serán destinados a atender las necesidades de balanza de pagos y respaldar iniciativas económicas del Gobierno salvadoreño. El objetivo del acuerdo es fortalecer la estabilidad macroeconómica y mejorar la gobernanza, creando condiciones para un crecimiento más sólido e inclusivo.
En ese sentido, se impulsarán reformas para mejorar la eficiencia del gasto público, optimizar la gestión de recursos y fortalecer la transparencia en todas las operaciones gubernamentales.
El proyecto también ayudará a reforzar la sostenibilidad fiscal y reducir costos de financiamiento mediante reformas en la administración pública, el sistema de pensiones y la movilización de ingresos.
Nigel Clarke, director general adjunto y presidente interino del Directorio Ejecutivo, destacó en un comunicado que este acuerdo se sustenta en un progreso en la economía salvadoreña y mejora en la situación de seguridad, con índices prometedores en remesas y en turismo.
«La economía salvadoreña se está expandiendo de manera constante gracias a las sólidas remesas y el turismo, y a una situación de seguridad enormemente mejorada. Los déficits externos se han reducido, la inflación ha disminuido y las recientes operaciones de gestión de pasivos han reducido las necesidades de financiamiento a corto plazo», apuntó.
Además, Clarke señala que las acciones de mejora en gobernanza y transparencia como la promulgación de una nueva legislación contra la corrupción, y la publicación por parte de la Corte de Cuentas de auditorías de los estados financieros de las agencias gubernamentales y auditorías del COVID, han contribuido a lograr el acuerdo.
La administración del presidente Nayib Bukele prevé que este acuerdo mejore el perfil crediticio del país y facilite el acceso a recursos de organismos multilaterales a tasas más favorables.
Además, se considera una mejora del balance primario en 3.5 % del producto interno bruto (PIB) en tres años, con medidas como la optimización de la masa salarial y la reducción del gasto en bienes y servicios, sin afectar el gasto prioritario en infraestructura y programas sociales.
A la vez que se proyecta el robustecimiento de las reservas internacionales y la estabilidad del sistema financiero, con un incremento gradual de los buffers de liquidez bancaria, pasando del 11.5 % actual a 15 % en junio de 2026.
Un acuerdo sustentado en avances
Al cierre de 2024, las remesas familiares alcanzaron los $8,479.7 millones de dólares, lo que representa un incremento del 2.5% respecto al año pasado; además, en el mismo período, El Salvador recibió 3.9 millones de visitantes internacionales, lo que representa un aumento del 17% respecto al año anterior.
Por otro lado, el Banco Central de Reserva (BCR) informó que el país cerró el 2024 con una tasa de inflación anual de 0.3 %, la más baja en los últimos cuatro años y una de las más bajas en todo el mundo; por otro lado, se tuvo una recaudación fiscal récord de $7,648.6 millones, lo que representa un crecimiento interanual de 7.1 %, equivalente a $504 millones más que en 2023.







