El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció ayer que el personal técnico del organismo multilateral llegó a un acuerdo a nivel técnico con el Gobierno salvadoreño sobre un nuevo programa de financiamiento para el país por $1,400 millones, lo cual formaría parte de un programa global superior a los $3,500 millones, donde participará también el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Centro Americano de Integración Económica (BCIE) y el Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe (CAF).
El proyecto se ejecutaría en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF), el cual tendría una duración de 40 meses y estaría destinado a atender las necesidades de balanza de pagos y respaldar las reformas económicas del Gobierno. Sin embargo, el organismo hace énfasis en que este está sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo.
Al respecto, el embajador de Estados Unidos en El Salvador, William Duncan, afirmó que «este es un gran paso para el país y nos llena de optimismo de cara al futuro de El Salvador».
Los elementos clave del proyecto serían política fiscal, gobernanza, transparencia y resiliencia y activos digitales.
El primero se basa en la mejora del balance primario en 3.5 % del Producto Interno Bruto (PIB) y reducción de la deuda pública al 85 % del PIB este año, lo que prepararía el terreno para una «firme senda descendente».
El FMI apunta que las medidas fiscales, ya incluidas en el presupuesto de 2025, se sumarían a este objetivo. El pasado martes, la Asamblea Legislativa aprobó el primer presupuesto completamente financiado en décadas, con un monto que asciende a $9,663 millones, el cual se alimentará en su mayoría con los $7,677.7 millones previstos en recaudación de impuestos.
«Esfuerzos adicionales de reforma se centrarán en reforzar la eficiencia de la función pública, la viabilidad del sistema de pensiones y la movilización de los ingresos para garantizar la sostenibilidad fiscal y una mayor reducción de los costes de endeudamiento», señala.
En el segundo elemento, se incluyen reformas centradas en el establecimiento de un marco sólido de lucha contra la corrupción y en la mejora de los mecanismos de lucha Antilavado de Activos y Contra Financiamiento del Terrorismo, y esfuerzos para reducir burocracia y modernización de infraestructuras.
También, se reforzaría el marco de liquidez de los bancos para apoyar al crecimiento continuado del crédito al sector privado, y se busca que el financiamiento del FMI fortalezca las reservas brutas del banco central, reforzando así su capacidad para hacer frente a las crisis.
Por último, en activos digitales se mencionan reformas legales que harían que la aceptación de bitcóin por parte del sector privado sea voluntaria, entre otras políticas que limitarían la participación del sector público en actividades relacionadas con la moneda digital.
Una muestra de confianza
El programa de financiamiento global incluye apoyo del FMI, BID, Banco Mundial, CAF y BCIE.
Para Exor Latinoamérica, una firma internacional de servicios financieros, la participación de tantos organismos se podría considerar como «una señal de confianza en el país de poder gestionar sus finanzas y ejecutar reformas estructurales».
«El apoyo de diversas instituciones es un indicador positivo de que El Salvador tiene el compromiso de adoptar políticas económicas responsables y sostenibles. El hecho de que estos organismos multilaterales estén dispuestos a colaborar en el financiamiento de El Salvador refleja que, a nivel internacional, se percibe al Gobierno como un socio confiable en cuanto a cumplir compromisos económicos. El acuerdo también puede ser visto como una validación del enfoque económico del Gobierno», acotaron los analistas de la empresa.

Un acuerdo sustentado en avances
En un comunicado de prensa, el multilateral destacó que este acuerdo se sustenta en un progreso en la economía salvadoreña y mejora en la situación de seguridad, con índices prometedores en remesas y en turismo.
Hasta octubre, las remesas familiares totalizaron $6,857.6 millones, lo que implica un crecimiento del 1.7 % con respecto al mismo período del año previo cuando se registraron $6,740.1 millones; mientras tanto, el Ministerio de Turismo (Mitur) prevé que más de 3.8 millones de turistas internacionales visiten El Salvador -un crecimiento interanual de 20 %- y generen $3,800 millones en ingresos de divisas al cierre de 2024,
Asimismo, el organismo resalta la importancia de la baja en el déficit por cuenta corriente y en los índices de inflación, así como el éxito de las operaciones de pasivos como las recompras y el crecimiento constante en la recaudación fiscal.
El Banco Central de Reserva (BCR) informó que el país registró una tasa inflacionaria de -0.31 % al cierre de noviembre pasado, un registro que es 2.4 puntos porcentuales menor al que se tuvo en el mismo mes de 2023; por otro lado, las arcas de El Salvador cerraron noviembre con $7,056 millones en ingresos corrientes y contribuciones, lo que representa un crecimiento interanual de 7.4 %.
«Sobre la base de este progreso, y reconociendo los desafíos pendientes macroeconómicos y estructurales de El Salvador, el programa apoyado por el FMI tiene como objetivo fortalecer la estabilidad fiscal y externa. Así también como ayudar a crear las condiciones para un crecimiento más fuerte e inclusivo», apunta el organismo.







