Después de la goleada (0-8, ante FAS) del fin de semana anterior, Fuerte San Francisco tuvo un «borrón y cuenta nueva» al ganar su primer partido del torneo 0-2 ante el Cacahuatique.
El llamado de atención, mucha conversación y compromiso en los entrenamientos recogió frutos en el conjunto franciscano, para saltar este domingo en Chapeltique con una buena actitud, demostrando que lo que pasó ante los tigrillos fue «un accidente del fútbol».
Por su parte, los cafetaleros llegaban después de ganar al Inter FA, en Las Delicias y por ello se codeaba con los punteros del torneo. Querían mantener ese ritmo, pero fueron sorprendidos por los visitantes.
El primer tiempo fue bastante parejo, aunque la diferencia la hizo el gol de Wilson Rugamas (15’) al definir de derecha un balón suelto tras el tiro de esquina. Este era el primer gol del torneo para este equipo.
Daniel Corti, entrenador de los Comandos, realizó algunas modificaciones en su once titular, entre ellos el portero Rodrigo Lazo, a quien los nervios los traicionó en varias ocasiones y soltó muchas pelotas, que por fortuna no terminaron en un gol en contra.
Sin embargo, el joven guardameta se convirtió en figura en el segundo tiempo, cuando a los 58 minutos, tapó un penal a Juan Carlos Argueta, goleador de este torneo, tras una mano área de Dani Cetre, tras el centro de Alex Márquez.
El cobro a la derecha, que rechazó el portero y luego completó la defensa para alejar el peligro, no dio tiempo para que Lazo fuera felicitado por sus compañeros, pero desde el banquillo y los graderíos llegó la ovación para brindarle confianza.
El portero demostró seguridad, después de esto, con esa confianza el equipo encimó y encontró el segundo gol, tras una gran jugada colectiva, que finalizó con un toque cruzado de Fabricio Torres (68’).
Segunda derrota que sufren los cafetaleros como local, que fuera de su estadio muestran una cara diferente. Mientras los morazánicos se retiraron después de una larga oración y volviendo a creer para lo que viene.







