El Gobierno continúa impulsando diferentes estrategias para el impulso de la transformación energética en El Salvador. Bajo esta visión, ayer, el director general de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM), Daniel Álvarez, suscribió un acuerdo de cooperación en materia de intercambios en energías renovables con el director general de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), Francesco La Camera.
Con dicho convenio, la apuesta es que el país consolide el liderazgo en energías limpias, al tiempo que impulse conocimientos para la transición energética, indicó el titular de la DGEHM.
La alianza estratégica entre IRENA y El Salvador contempla el desarrollo de la energía geotérmica, enfocada en la atracción de inversión en la generación de energía y los usos directos del calor.
Además, se creará una hoja de ruta para impulsar políticas y regulaciones para la producción y uso de hidrógeno verde, incluyendo las buenas prácticas para su implementación, explicó el funcionario.

«Es un convenio histórico con IRENA que permitirá reforzar nuestro trabajo y continuar dando ese gran paso para la verdadera transición energética en El Salvador. Este es un tema que es prioridad para el Gobierno, pues buscamos crear más proyectos de energía renovable, que sean amigables con el medioambiente y mejoren la calidad de vida para todos», aseguró Álvarez.
Agregó que además del apoyo de IRENA, el Gobierno también cuenta con el respaldo de multilaterales como el Banco Mundial (BM), que está financiando la expansión de más proyectos geotérmicos.
«Gracias a todo este apoyo, y la visión del presidente Nayib Bukele, este año vamos a tener 10 megavatios adicionales en generación de energía geotérmica, esto muestra que estamos incursionando en otro tipo de energía, como la energía nuclear, que permitirá al país ser independiente», afirmó.
Entre los proyectos que se contempla ejecutar están la descarbonización en los sectores de transporte, industria y edificación, a través de la electrificación, el calor renovable, la generación distribuida, entre otros.
El Salvador e IRENA explorarán también la cooperación para apoyar al país a alcanzar sus objetivos en este campo.
En cuanto a las actividades de planificación energética, el acuerdo contempla que IRENA apoyará a El Salvador por medio del fomento del intercambio de conocimientos y la mejora de las capacidades institucionales de planificación para superar los desafíos de la transición energética, incluida la evolución de los patrones de demanda de energía y los avances tecnológicos en el sector.
«Gracias por el compromiso y apoyo a El Salvador, permitiéndonos continuar trascendiendo y posicionarnos como líderes en la región. Gracias a la visión del presidente (Bukele) nos empezamos a ver en el mapa mundial de la energía», destacó.
Por su parte, La Camera aseveró que como organismo colaborarán para movilizar la financiación de proyectos de energía renovable a través de la plataforma de aceleración del financiamiento para la transición energética.
«Vamos a unir fuerzas para avanzar en el desarrollo de la energía verde, ampliar la energía geotérmica y modernizar los recursos hídricos, así como fortalecer las capacidades de planeamiento energético, para descarbonizar los sectores clave como el transporte, la industria y la construcción», aseguró.
Por otra parte, resaltó que «este es un marco de acción concreto que se traduce en una ambición nacional a resultados del mundo real con beneficios tangibles para todos los salvadoreños».







