La Embajada de El Salvador en Austria ha acompañado de cerca la exposición «Salida hacia la modernidad arquitectónica de El Salvador», una muestra que rinde homenaje al profundo impacto de los arquitectos austriacos Ehrentraut Katstaller-Schott (1924–2024) y Karl Katstaller (1921–1989) en el paisaje urbano salvadoreño. La exposición, que se llevó a cabo del 14 de marzo al 14 de junio en el Museo de Innsbruck, reveló por primera vez materiales inéditos del archivo personal de los Katstaller, ofreciendo una mirada íntima a su trabajo y vida.
Los arquitectos Katstaller, formados bajo la influencia del modernismo europeo en Austria y Alemania, llegaron a El Salvador en 1952 respondiendo al llamado del gobierno para impulsar un programa de modernización nacional, financiado por el auge del café. Se establecieron en San Salvador, donde trabajaron en el Departamento de Urbanización y Arquitectura, y dedicaron el resto de sus vidas a transformar el paisaje urbano del país, así como a la fundación de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de El Salvador.
Entre sus obras más icónicas se encuentran el Estadio Óscar Quiteño en Santa Ana, el Museo Nacional de Antropología, la Escuela Agrícola ENA en San Andrés, el mercado de Sonsonate, el edificio administrativo del Puerto de Acajutla, y la Escuela Alemana de San Salvador. Su estilo se caracterizó por adaptar el modernismo europeo a las condiciones tropicales de El Salvador, incorporando soluciones ingeniosas como celosías ornamentales, marquesinas y sistemas de ventilación natural.





La iniciativa de esta exposición fue impulsada por Rachel Katstaller, nieta de los arquitectos, artista visual e integrante de la diáspora salvadoreña residente en Innsbruck. Curada por Ivona Jelčić y Nicola Weber, la muestra incluyó planos, bocetos, fotografías, mobiliario y correspondencia, permitiendo a los visitantes explorar la evolución de sus proyectos y su visión arquitectónica.
La Embajada de El Salvador en Austria ha desempeñado un papel activo en la difusión de esta exposición, buscando dar a conocer este valioso legado tanto en El Salvador como ante el público austriaco y europeo. Este esfuerzo se alinea con la promoción de iniciativas que reconocen los aportes de la diáspora salvadoreña y la proyección internacional del patrimonio cultural del país.
«Desde la Embajada de El Salvador en Viena, queriendo honrar la memoria de los Katstaller, hemos acompañado una de las guías recientemente realizadas en Innsbruck en el marco de la exposición. Es importante visibilizar cómo esta historia une a El Salvador y Austria desde el modernismo, la arquitectura y el talento compartido», expresó la embajadora Julia Villatoro desde Viena.
La exposición no solo celebra la brillantez arquitectónica de Ehrentraut y Karl Katstaller, sino que también sirve como un testimonio de cómo el talento y la visión pueden trascender fronteras, construyendo puentes entre naciones y enriqueciendo el patrimonio cultural global.







