La cercanía con la ciudadanía, con las comunidades excluidas, la lucha y dedicación por para generar cambios significativos en el mundo, son algunas cualidades que tenía el Papa Francisco y por las cuales lo admiraba el presidente ad honorem de la Dirección de Integración, Alejandro Gutman.
Gutman detalla que el Papa coincidía con la cultura de integración que se propone en El Salvador desde hace más de 20 años y que desde 2023 se convirtió en parte de la política del presidente Nayib Bukele.
«Él no hablaba ni de prevención, ni de inclusión, tanto. Él hablaba de una cultura del encuentro. Y en el intercambio, él llega a aceptar la cultura de la integración que nosotros proponemos en El Salvador»

El funcionario hace referencia al encuentro que tuvo con el sumo pontífice en 2014, cuando, como presidente de la Fundación Fútbol Forever, le entregó una copia del proyecto que la institución ejecutaba en Soyapango. La visita se dio en el marco del programa de Escuelas para el Encuentro, que desarrollaba el Vaticano.
«Hoy ya nadie duda que el mundo está en guerra, nadie duda y nadie duda, por supuesto, que el mundo está en desencuentro. Hay que proponer una cultura del encuentro, de alguna manera, cultura de la integración, del encuentro, de los puentes, y ese trabajo lo están haciendo ustedes», dijo Francisco a Gutman en esa oportunidad.
El titular de Integración destaca que el Papa fue un gran renovador, un revolucionario y por eso fue por lo que lo quiso conocer y reunirse en dos oportunidades. «Estoy feliz de haberlo conocido, de haber podido intercambiar momentos con él. Me siento privilegiado de que me haya recibido en dos oportunidades».
Gutman asegura que se queda con la humildad de Francisco, que toda su vida se dedicó a atender a los más pobres de las comunidades, «entonces para mí eso es lo que marca una diferencia, eso es lo que marca una historia, a un hombre lo enaltece su historia, su lucha, su convicción, su continuidad, su perseverancia, lo mínimo que uno debe hacer es respetar toda esa tremenda vida dedicada y honrarla en la medida de lo posible cada día y no solamente en el día del fallecimiento o del entierro».
Encuentro con La Campanera
Una de las memorias que se le vino a Gutman con la muerte de Francisco fue cuando en 2014 organizaron un encuentro con cinco jóvenes de los cinco continentes y El Salvador representó a América. Detalla que seleccionaron a Gerardo Mancía, un joven de La Campanera porque, para ese entonces, era una de las comunidades más estigmatizada por la violencia del país.
«A mí me pareció que era una posibilidad de poder revertir un poco tanto dolor de esa comunidad, de esa gente», afirmó.
Gutman narra que a pesar de todas las complicaciones que puso la empresa para brindar el servicio de internet, el encuentro del Papa con Mancía del Centro Escolar La Campanera se llegó a buen término.
«Quiero agradecerle desde El Salvador por estar aquí en la escuela de La Campanera y en toda Latinoamérica», manifestó el joven al sumo pontífice.
En esa oportunidad Francisco le indicó al joven que no tengan miedo de seguir adelante y que tuvieran «cuidado con las maras».
El funcionario manifiesta que le hubiera gustado que ese evento hubiera tenido un impacto más allá del meramente informativo del momento, que daba para contar las noticias.
Gutman destacó que ese momento simbolizaba que el Papa había elegido un país del cual, «él sentía un cariño y un respeto muy especial por Monseñor Romero, la verdad por mucha gente estaba muy al tanto de lo que sucedía en El Salvador y estaba muy al tanto de su historia y preguntaba mucho sobre El Salvador».







