Durante muchos años, El Salvador fue catalogado no solo como el país más peligroso de América Latina, sino del mundo. Hoy, esa realidad ha cambiado. Gracias a las estrategias de seguridad impulsadas por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, el país se ha posicionado como un referente en la reducción de homicidios, contrario a países de la región y el continente que mantienen altos índices de criminalidad.
En el primer semestre de 2025, El Salvador destaca al registrar solo 40 homicidios, un récord en materia de seguridad. Del total de muertes a causa de la violencia registradas entre enero a junio, siete fueron reportadas en enero, cinco en febrero, 11 en marzo, seis en abril, seis en mayo y cinco en junio.

Además, sobre los pocos asesinatos ocurridos en esta nación, estos ya no están relacionados con pandillas (como sucedió en años anteriores), sino que ocurrieron en circunstancias de intolerancia. Las autoridades han dicho que, en la actualidad, los asesinatos cometidos por las pandillas en el país son la tercera causa; la primera es la intolerancia social y la segunda, la intolerancia familiar.
Lo anterior es contrario a lo que sucede en otros países, como Guatemala, Honduras, México, Ecuador y Venezuela, donde las cifras de criminalidad mantuvieron un repunte para el primer semestre de 2025.
Guatemala registró de enero hasta la mitad del año 1,596 crímenes. El sexto mes del año cerró con 254 homicidios, mayo se convirtió en el mes del primer semestre de 2025 con más asesinatos, con 303 víctimas, seguido de marzo, con 275, y abril, con 260. Enero y febrero cerraron con 252 homicidios, en igual cantidad cada mes.

La viceministra de Antinarcóticos del Ministerio de Gobernación, Claudia Palencia, aseguró en mayo que el incremento de asesinatos se debía a la reestructuración del Barrio 18 y el narcomenudeo, pero la tendencia continuó en junio.
De igual forma, medios locales aseguran que la situación es tan severa que miles de guatemaltecos son extorsionados y que, en muchos casos, las amenazas se originan de pandilleros que están privados de libertad. A inicios de este año, las autoridades localizaron en centros penales cientos de ilícitos a pandilleros, como armas de fuego, celulares y electrodomésticos.

En Honduras, la situación es similar. Entre enero hasta el 22 de junio, el Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol) registraba 1,038 homicidios. Las autoridades han señalado en reiteradas ocasiones que los crímenes cometidos están relacionados con actividades del crimen organizado, disputas territoriales y otros hechos delictivos.
En dicho país, las estructuras criminales aún dominan algunos barrios donde además de homicidios también cometen extorsión y amenazas. De los homicidios, al menos 11 han sido de estudiantes, incluyendo dos niñas.
24 MASACRES
Recientemente también el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH) contabiliza 24 masacres con más de 80 víctimas mortales este año.
Las autoridades hondureñas hicieron un esfuerzo al replicar el régimen de excepción como lo ha hecho El Salvador. Sin embargo, a pesar de una leve mejoría, las cifras en ese país son alarmantes.
La misma situación de criminalidad vive Costa Rica, luego de ser uno de los países más seguros en la región. Según datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), de enero a junio de este año, se acumuló un total de 443 homicidios, comparado al semestre de 2024 (434), los asesinatos experimentaron incremento.
El subdirector del OIJ, Michael Soto, ha dicho que, si se mantiene esta tendencia, Costa Rica finalizará 2025 con una cantidad de homicidios que ronda entre 890 y 900.
Medios locales aseguran que, sobre los homicidios registrados en 2025, uno de los patrones más marcados es el comportamiento delictivo durante los fines de semana. Además, el uso de armas de fuego sigue siendo el principal medio utilizado.
En Panamá, la ola de violencia también se mantiene con una leve disminución respecto a 2024. El ministerio público registró 274 homicidios, lo que representa un 6 % menos en comparación con el año anterior para el mismo periodo.
De los 274 asesinados, 257 fueron hombres, 14 fueron mujeres y otros tres están por determinar.
Los jóvenes de entre 18 a 24 años son las principales víctimas. Colón, San Miguelito y Panamá son catalogadas como las zonas más violentas de esa nación centroamericana.
MÉXICO, VENEZUELA Y ECUADOR REGISTRAN ALTAS CIFRAS DE HOMICIDIOS
México ha estado catalogado por muchos años como uno de los países más violentos debido al accionar de pandillas y narcotráfico. La titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad, Marcela Figueroa, informó recientemente que en los primeros seis meses de 2025 se cometieron 70.5 homicidios dolosos diarios, lo que supera los 12,600 asesinatos.
Venezuela registró 950 asesinatos en el primer semestre del año, de los cuales 330 fueron muertes causadas por cuerpos policiales, según un informe de la ONG Observatorio Venezolano de Violencia (OVV).
En Ecuador también la violencia criminal sigue alarmante. En los primeros 180 días de este año, 4,069 personas fueron asesinadas con armas de fuego. Esa cifra convirtió a este primer semestre como el más violento desde 2011.
Recientemente, la Policía informó sobre dos ataques armados contra civiles que dejaron saldo de al menos 14 muertos. En el país, las bandas del narcotráfico se disputan el poder.
ALTOS NIVELES DE SEGURIDAD
El Gobierno de Bukele logró bajar drásticamente las cifras de homicidios que tenía El Salvador desde 2019. Los cambios significativos fueron visibles desde el primer mes que llegó a la presidencia. Junio de 2019 cerró con 217 asesinatos, 68 menos que un mes antes, cuando aún gobernaba Salvador Sánchez Cerén. Ese año finalizó con 2,383 crímenes, dando un promedio de 6.6 agresiones mortales diarias en el país.
Cabe destacar que, en años anteriores durante el cierre del año, los homicidios anuales no bajaban de 3,000 casos, como en las dos administraciones del FMLN. La llegada del partido izquierdista al poder, primero con Mauricio Funes y después con Sánchez Cerén, provocó la cifra más alta de ho[1]micidios hasta la fecha: 2014 finalizó con 3,921 homicidios; 2015, con 6,656; 2016, con 5,728; 2017, con 3,962; y 2018, con 3,346.
Sin embargo, los homicidios han ido disminuyendo desde 2019; 2021 finalizó con 15 % menos de crímenes reportados (1,147) que, en 2020, que cerró con 1,341, lo cual constituye un promedio de 3.67 muertes violentas cada día. Para 2022, las cifras descendieron significativamente y es que el régimen de excepción, que se implementó a finales de marzo de ese año, permitió desarticular a las estructuras delictivas: el país cerró con 496 homicidios.
El año 2023 registró 154 homicidios, mientras que 2024 cerró con 114.







