Tras ocho años al frente de la Federación Salvadoreña de Bádminton, Armando Bruni, dio un paso al costado para que otro dirigente asumiera la presidencia y continúe expandiendo y engrandeciendo el legado que deja y que hace unos 15 años atrás no era conocido en el país. Hoy, por el contrario, tiene peso a nivel centroamericano en este deporte.
«Con mis compañeros de junta directiva asumimos la responsabilidad de dirigir los destinos de la Federación de Bádminton cuando este deporte, prácticamente, no existía en el país, es decir, comenzamos de cero, por lo que nos satisface dejarla con muchos logros que, de hoy en adelante, pueden ser retomados y multiplicados por la nueva dirigencia», afirmó Bruni.
Agregó que la decisión de no continuar en el cargo la tomó a finales del año pasado, cuando decidió postularse para un nuevo período a la presidencia del Comité Olímpico, lo cual conversó con su esposa y demás familia.
«Hace ocho años en El Salvador no había nada de bádminton, no habían jugadores, escenario, representación internacional, árbitros, no se organizaba ni un tan solo evento internacional y, actualmente, en la región centroamericana ya tenemos peso como país», dijo Bruni.
El alto dirigente recordó cuando este deporte inició en el Maya Country Club, donde también tenían sus oficinas administrativas, pero tiempo después se salieron de esas instalaciones y se fueron para el Complejo Deportivo El Polvorín, donde compiten en la actualidad.
En esas instalaciones asumió la presidencia por primera vez, y comentó que, al retirarse, queda como un legado una federación con una buena cantidad de jugadores, así como canchas.
Se logró identificar el talento de Uriel Canjura y lanzarlo como el máximo referente de este deporte en el país, quien logró clasificar a los primeros Juegos Mundiales de la Juventud, al primer Campeonato Mundial en el 2023 y recién se ha clasificado a este evento de nueva cuenta; ganó medalla de bronce en San Salvador 2023 y clasificó a los Juegos Panamericanos Santiago 2023, boleto directo a los Juegos Olímpicos 2024.

«Como seleccionados nacionales hay ocho atletas, pero como federados a nivel nacional andamos entre 160 y 200 jugadores, además tenemos presencia en San Miguel, Usulután, Morazán y La Unión. Son niños en desarrollo que proceden de centros escolares, gracias a un convenio que tenemos con el Ministerio de Educación», explicó Bruni.
Detalló que otra de las razones que le llevó a dejar la presidencia es que asumió desde al año anterior la presidencia de la Confederación Panamericana de Bádminton, lo cual le demandaba mayor tiempo y este cargo le depara mayores opciones de crecimiento en el área de la dirigencia deportiva a altos niveles.







