El Salvador inició esta mañana el proceso formal para abandonar el Parlamento Centroamericano (Parlacen), un foro político regional cuyas resoluciones que adopta no son vinculante para los Estados miembros de lo conforman.
El Parlacen que tiene su sede principal en Guatemala se instaló en 1991 luego de suscribirse el su Tratado Constitutivo en 1987 a propuesta de una resolución surgida en la cumbre de presidentes centroamericanos de 1986, celebrada en Esquipulas, Guatemala.
Giovanny Zaldaña, diputado de Nuevas Ideas, introdujo ayer en la sesión plenaria una moción para reformar los artículos 80 y 133 de la Constitución de la República para que «de esta manera separarnos del Parlamento Centroamericano que ningún beneficio está generando para nuestro pueblo salvadoreño».
El artículo 80 de la Carta Magna habla sobre la realización de elecciones populares, entre ellas, la de los diputados al Parlacen mientras que artículo 133 del texto constitucional habla sobre la iniciativa de ley que tienen estos diputados ante la Asamblea Legislativa.
El Estado de El Salvador tiene actualmente 20 diputados en el foro político regional que llegarán en sus cargos hasta octubre del año próximo, mes en que deberían de asumir los legisladores que fueron electos en la elección de 2024.
La solicitud de acuerdo de reforma constitucional que podrá ser aprobado y ratificado por la presente Asamblea Legislativa contó con el respaldo de los diputados de Nuevas Ideas, PCN y PDC.
El Parlacen que también tiene sub sedes en sus Estados miembros ha sido considerado como «un cementerio político» a donde van a parar los expresidente de sus países y políticos ya desechados por sus partidos.







