Individualmente la jornada final del karate de los Juegos Codicader contrastó para la armada cuscatleca, y los atletas Carlos Paz y Héctor Méndez la graficaron literalmente con imágenes: Paz acabó bañado en lágrimas y frustrado al dejar ir su boleto a la final; mientras, Méndez y su entrenador, Jaime Ávalos, se pusieron la máscara del hombre araña y festejaron como héroes uno oro más para El Salvador, que colectivamente celebró una fiesta redonda.
El karate cuscatleco, al margen que dejó ir medallas individuales, terminó en lo más alto del podio al dominar el medallero general de la justa estudiantil centroamericana con siete oros, una plata y cinco bronces. Los karatecas salvadoreños también obtuvieron trofeos de primer lugar en las tablas generales de las disciplinas masculina y femenina.
El segundo lugar general fue para Costa Rica con tres oros, cuatro platas y cinco bronces, mientras que Panamá se ubicó tercero al alcanzar tres oros, dos platas y cinco bronces.
«Hemos ganado siete oros, hemos sido campeones absolutos en masculino y femenino, y es un esfuerzo de mi tropa, de mis comandantes y de mi junta directiva. Juntos vamos por más», dijo efusivo Oswald Mata, presidente de la Federación de Karate.
«Hemos cerrado el karate con bendición», añadió, al tiempo que agradeció primero a Dios y luego al Indes y su presidente, Yamil Bukele.

Parte de la cosecha total se recogió la mañana de este jueves y en ella figuraron nombres como el de Héctor Méndez, Ángel Emilio Granados, medallas de oro; Abner Ariel Sosa, plata, y cuatro bronces entre ellos los de Carlos Paz, Fernanda Ochoa y Sara Gutiérrez.
El primer oro de la jornada final se lo agenció Granados al imponerse 4-0 a Brayan Vargas de Costa Rica en la categoría de -55 kilos kumite, luego Sosa empató 3-3 en -68 kilos ante Israel Delgado, pero fue de mayor calidad la técnica con que el costarricense sumó los tres puntos y el salvadoreño debió conformarse con la plata.
No obstante, el protagonista de la jornada fue Héctor Méndez que en semifinales de la categoría -61 kilos se impuso al tico 9-1 al tico Santiago Rodríguez y luego, en la final, a Álvaro Zapata de Nicaragua 4-1 para hacerse con el oro y celebrar enmascarado como hombre araña.

Después, en la categoría -66 kilos, llegó el turno de Carlos Paz que se imponía en la pelea 2-0, pero en los últimos segundos el panameño David Quinteros dio un golpe de mejor técnica y al empatar 2-2 le impidió el ingreso a la final, duelo que Paz debió ver alejado del bullicio y frustrado porque solo le alcanzó para el bronce.







