El rango inflacionario en Centroamérica oscila entre el -0.52 % hasta el 5.4 %, según datos de los bancos centrales de los países del istmo hasta abril de 2024.
En el caso de El Salvador, al cierre del cuarto mes de este año el índice se acomodó en un 1.14 % y lo coloca como segundo país con una menor tasa, solo por detrás de Costa Rica.
El comportamiento positivo del país respecto a esta medición se ha mantenido estable desde mediados de 2022, y también desde entonces ha figurado entre las naciones con menor afectación al respecto, y con un impacto significativo en la economía.
El presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Douglas Rodríguez, ha destacado que «la continua desaceleración de los precios de bienes y servicios» fue uno de los principales impulsores de la economía durante el año pasado, junto a otros factores como la seguridad y el turismo.
Mientras tanto en el resto de la región también se percibe alivio en las tasas inflacionarias luego de casos como los de Honduras y Nicaragua que llegaron incluso a superar los dos dígitos en la etapa más crítica de la aceleración de precios.
En detalle, la nación menos afectada es Costa Rica que registró en abril una tasa de -0.52 %, que suma 11 meses en deflación o inflación negativa, en segundo lugar, se encuentra El Salvador.
Mientras tanto el dato a abril de Guatemala fue de 3.4 %, Honduras registró un 4.8 %, y Nicaragua se mantiene con la tasa más alta a escala regional con un 5.4 %.







