La Misión Permanente de El Salvador ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) participó en la Semana de la Salud Mental «Empoderar, Conectar, Cuidar: Fortaleciendo la Salud Mental Infantil y Juvenil», con una muestra de arte plástico de la salvadoreña Anette Handal, así como con la alocución de Juan Sayd Frech Castro, miembro del Consejo Consultivo de Niñez y Adolescencia.
La embajadora ante la OEA, Wendy Acevedo, resaltó el simbolismo de la muestra «Surfed Here: The Journey», presentada por Handal.
«El mar es como metáfora de la vida, donde cada ola, caída y recuperación se convierten en símbolos de los retos y aprendizajes que nos transforman; y al surf como metáfora de equilibrio, adaptación y recuperación ante la adversidad», añadió la embajadora.
Anette Handal compartió que el surf ha sido uno de los retos más transformadores de su vida, lleno de paradojas como «alegría y frustración, belleza y caos». Su obra, realizada en tinta y cartón, profundiza en la salud mental, la libertad, el cambio, la aceptación y la importancia de habitar el presente.
En este espacio, participó, además, la secretaria adjunta de la OEA, Laura Gil, así como representantes de los países miembros ante este organismo.






La voz de los jóvenes ante la OEA
Como parte de la agenda, Juan Sayd Frech Castro, de 16 años y miembro del Consejo Consultivo de Niñez y Adolescencia (CONAPINA), expuso ante el pleno las inquietudes de los adolescentes de El Salvador.
«Cuando escuchamos “salud mental”, a veces suena como una palabra grande o complicada. Pero para mí, y para muchos adolescentes, tiene que ver con sentirnos bien, poder expresarnos, tener amigos, disfrutar de lo que hacemos y no cargar con miedos todo el tiempo», dijo Frech en la sede de OEA en Washington.
El joven también destacó las transformaciones en su país, desde una etapa de violencia hacia las nuevas condiciones de seguridad y oportunidades.
«Hoy, nuestra realidad es diferente, podemos movernos libremente, reencontrarnos con la esperanza y con el derecho a vivir sin miedo. Por eso, hago un llamado para que, al hablar de salud mental, los países adopten un enfoque integral, que aborde no solo los síntomas, sino también las causas estructurales. La salud mental requiere del trabajo conjunto de gobiernos, comunidades, profesionales de la salud y sociedad civil», agregó.
Con ambas participaciones, El Salvador reafirma su compromiso con acciones concretas en favor de la salud mental de su niñez y adolescencia.







