El Salvador se mantiene como el proveedor número 11 de prendas de vestir para Estados Unidos. Una posición que, según la Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas de El Salvador (Camtex), refleja la fortaleza y resiliencia del sector, así como las ventajas competitivas que hoy posicionan al país como un socio estratégico dentro de la cadena de suministro norteamericana.
Durante la conferencia de prensa de cierre de año, Camtex expuso que la industria textil y de confección salvadoreña ha logrado sostener su relevancia en el mercado estadounidense en un contexto global desafiante, marcado por tensiones geopolíticas, cambios en los patrones de consumo y una reconfiguración de las cadenas de suministro. De acuerdo con la gremial, esta posición como proveedor número 11 de prendas de vestir hacia Estados Unidos no es casual, sino el resultado de décadas de integración productiva y confianza comercial.
Patricia Figueroa, directora ejecutiva de Camtex, explicó que Estados Unidos continúa como el principal socio comercial del sector, y concentra el 65.2 % de las exportaciones textiles del país. «El Salvador se ha consolidado como un jugador relevante dentro de la cadena de suministro de Estados Unidos gracias a su cercanía geográfica, su capacidad de respuesta y la integración vertical de su industria», afirmó.
Según Camtex, una de las principales ventajas del país frente a competidores de otras regiones es el modelo de producción integrado, que abarca desde la hilatura y la tejeduría hasta la confección, el diseño y los servicios de valor agregado. Esta estructura permite reducir tiempos de entrega y adaptarse con mayor rapidez a las necesidades de las marcas, un factor cada vez más valorado por el mercado estadounidense.
La gremial destacó que El Salvador ha demostrado una alta resiliencia incluso en los momentos de mayor disrupción logística global, como durante la pandemia, cuando la región fue capaz de reconvertir parte de su producción para atender la demanda de insumos críticos. «Estados Unidos valora cadenas de suministro confiables, cercanas y alineadas con sus objetivos estratégicos, y ahí es donde El Salvador ha logrado posicionarse», señaló Figueroa.
Actualmente, ocho de cada 10 empresas afiliadas a Camtex que operan en el país destinan su producción al mercado estadounidense. A esto se suma el cumplimiento de estándares internacionales en sostenibilidad, trazabilidad y responsabilidad social, respaldados por certificaciones como Blue Sign, WRAP, Oeko-Tex, SAC e ISO, que fortalecen la imagen del país como proveedor confiable.
Camtex explicó que este posicionamiento podría reforzarse con el nuevo marco de comercio recíproco anunciado entre El Salvador y Estados Unidos el pasado 13 de noviembre de 2025, el cual aún se encuentra pendiente de formalización y firma. De concretarse, el acuerdo contempla la eliminación de aranceles para los productos salvadoreños, lo que colocaría al país en una posición ventajosa frente a competidores asiáticos que enfrentan cargas arancelarias significativamente mayores.
«Este acuerdo no solo tiene un componente comercial, sino que busca fortalecer cadenas de suministro estratégicas para Estados Unidos. Para El Salvador representa una oportunidad concreta de recuperar empleos, atraer más inversión y escalar la producción», enfatizó Figueroa.







