En un giro inédito para las relaciones regulatorias internacionales, la Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD) de El Salvador y la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) han iniciado conversaciones para la creación de un «sandbox» regulatorio transfronterizo, con el objetivo de compartir experiencias y conocimientos sobre la supervisión de activos digitales.
El presidente de la CNAD, Juan Carlos Reyes, explicó que la propuesta busca ofrecer a la SEC un entorno real de aprendizaje, donde puedan observar de primera mano cómo se han implementado marcos regulatorios innovadores en El Salvador.
«Queremos compartir lo que hemos aprendido y colaborar con Estados Unidos, no para decirles qué hacer, sino para ofrecerles una perspectiva distinta basada en nuestra experiencia», señaló Reyes.
Desde la adopción del bitcóin como moneda de curso legal en 2021, El Salvador ha desarrollado un marco regulatorio desde cero, libre de las restricciones que enfrentan países con sistemas financieros más complejos. Esta flexibilidad ha permitido atraer a empresas globales como Tether, Bitfinex y Binance, convirtiendo al país en un polo de innovación en el ámbito de las monedas digitales.
La reunión entre la CNAD y el Grupo de Trabajo sobre Criptomonedas de la SEC tuvo lugar el pasado 22 de abril. Según Reyes, el encuentro fue constructivo y contó con la participación de altos funcionarios del equipo especializado de la SEC, lo que demuestra un interés genuino por parte del regulador estadounidense. Uno de los próximos pasos, según Reyes, será trabajar en un memorando de entendimiento que formalice la colaboración entre ambos organismos.
Aunque aún no se han firmado acuerdos concretos, el proyecto contempla la posibilidad de realizar pruebas conjuntas en El Salvador, donde las regulaciones permiten mayor flexibilidad para la experimentación supervisada.
«La colaboración internacional es esencial en un entorno tecnológico sin fronteras», destacó Reyes. «El Salvador, al regular a compañías globales, está listo para abrir sus puertas a otras jurisdicciones y compartir lo aprendido».
La apertura mostrada por la SEC se da en un contexto de cambio en la administración estadounidense, con nuevas autoridades dispuestas a replantear su enfoque hacia las criptomonedas. Esta nueva relación entre ambos países es vista como uno de los frutos del trabajo diplomático y regulatorio impulsado por el presidente Nayib Bukele, y podría marcar un hito histórico si culmina con un acuerdo formal entre ambos reguladores.
Con este paso, El Salvador no solo consolida su liderazgo en la industria de los activos digitales, sino que también se posiciona como un socio estratégico para los principales reguladores del mundo.
La CNAD cuenta con un estimado de entre $150,000 millones y $250,000 millones en activos bajo supervisión con todas las empresas que han recibido la aprobación para lanzar productos tokenizados.
Más de 50 empresas han recibido el visto bueno de la CNAD para lanzar proyectos de monedas estables y de tokenización de activos del mundo real.







