El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció este martes que ha llegado a un acuerdo a nivel de personal técnico con las autoridades de El Salvador tras concluir la primera revisión del programa de 40 meses bajo el Servicio Ampliado del Fondo (EFF, por sus siglas en inglés), el cual asciende a $1,400 millones en total.
Este entendimiento representa un avance clave en el compromiso de ambas partes por estabilizar la economía y fortalecer las bases del crecimiento. De ser aprobado por el Directorio Ejecutivo del FMI en las próximas semanas, el país accedería a un desembolso de aproximadamente $120 millones.
El acuerdo refleja el cumplimiento de los objetivos establecidos por el programa y el avance continuo en una ambiciosa agenda de reformas estructurales. «Las autoridades han hecho avances significativos en la implementación de su plan de reformas económicas bajo el programa respaldado por el Fondo. La mayoría de los objetivos del programa establecidos para la primera revisión se cumplieron con holgura, y la ejecución de los compromisos estructurales avanza de manera positiva», afirmaron Rodrigo Cubeddu, subdirector del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, e Iván Luis Torres, jefe de misión para El Salvador.
«El desempeño del programa ha sido fuerte. Se cumplieron con márgenes los principales objetivos fiscales y de reservas, y se continúa avanzando sustancialmente en una ambiciosa agenda de reformas en áreas de gobernanza, transparencia y resiliencia financiera», añadió la delegación técnica del organismo.
El contexto económico del país ha mostrado signos de recuperación. A pesar de los desafíos internacionales, la economía salvadoreña mantiene su crecimiento, respaldada por una mayor confianza de los agentes económicos y por el flujo constante de remesas. Según el multilateral, las políticas prudentes aplicadas por el gobierno, así como condiciones de intercambio más favorables, han permitido una disminución de la inflación y una reducción del déficit de cuenta corriente.
El plan de consolidación fiscal se mantiene como uno de los pilares del programa. Este contempla la reducción del gasto corriente, incluyendo recortes en la masa salarial del sector público. Además, se están preparando reformas estructurales más profundas. «Se están desarrollando planes para reformar el servicio civil y los sistemas de pensiones, que respaldarán el ajuste más allá de este año. Esto será apoyado por la nueva Ley de Sostenibilidad Fiscal, que se espera sea promulgada próximamente», señala el comunicado.
Otro componente central del programa es el fortalecimiento de los colchones externos del país. El gobierno se ha comprometido a incrementar sus depósitos en el Banco Central, con el respaldo de financiamiento proveniente de organismos internacionales y una política fiscal disciplinada. «Los requerimientos de liquidez bancaria serán elevados conforme a los compromisos del programa, mientras se refuerza la supervisión bancaria, incluyendo la de cooperativas», puntualizó el FMI.
En materia de gobernanza, el Fondo destacó la reciente aprobación de la Ley Anticorrupción como un paso positivo, pero subrayó que el reto ahora es garantizar su correcta y oportuna implementación. «Esto complementará los esfuerzos en curso para mejorar la gobernanza, la rendición de cuentas y la transparencia, incluso de las cuentas fiscales del sector público en general», indicó la misión técnica.
Finalmente, el organismo multilateral reiteró que la ejecución firme del programa y la toma de decisiones ágiles seguirán siendo cruciales. «Una implementación firme del programa y una política ágil, en un contexto de crecientes incertidumbres globales, son claves para afianzar la estabilidad y sentar las bases para un crecimiento más sólido y sostenible», concluyó el FMI.
La institución también agradeció la disposición del gobierno salvadoreño para mantener una colaboración estrecha y constructiva, lo cual ha sido fundamental para alcanzar este primer hito del programa.







