La clasificación de El Salvador se puso cuesta arriba, aunque las distancias no son largas. Panamá logró su primer triunfo en el Cuscatlán, al derrotar a la Selecta 0-1 y con esto llegar a los mismos cinco puntos que tiene Surinam en el liderato del grupo A. Mientras, la Azul se queda tercera con tres unidades y Guatemala, a quien se recibe el martes, con dos.
El empate a uno entre Suriman y Guatemala generó una motivación extra para ganar, pero también una presión para no perder a ambas selecciones. Para la afición local fue una ilusión de soñar con el triunfo y por ello se gritó «¡sí se puede!».
A los 30 segundos, un balonazo de Mario González llegó hasta el área canalera, que Brayan Gil prolongó y Styven Vásquez no pudo convertir ante el bloqueo de un defensor panameño.
Una acción que demostró que los panameños no se sintieron cómodos de entrada, quizás por el ambiente, pero también porque El Salvador le planteó un esquema que le cortó circuitos para las transiciones.
Hernán Darío Gómez, técnico de El Salvador, planteó un esquema que exigió a Jefferson Valladares y Adán Clímaco en las bandas, para que no tuviera profundidad el rival. Brayn Landaverde y Mauricio Cerritos, muy aplicados en la marca, con la misión de no dejar jugar suelto a Adalberto Carrasquilla, el creativo de los panameños.
Aunque las estadísticas de Concacaf daban mayor posesión de pelota a los salvadoreños, los panameños generaban más peligro y se acercaron al gol, con un penalti que decretó el árbitro canadiense, Drew Fischer, por falta de Roberto Domínguez a José Fajardo (26′), que el VAR después anuló, celebrado por los locales como un gol.
Luego, Carrasquilla se inventó una jugada dejando dos marcas y sacó un remate raso, que salvó Mario González (42′).
Antes de irse al descanso, un pelotazo de Ronald Rodríguez se convirtió en una acción que disputó Valladares con Martínez, terminando en una asistencia para Bryan Gil, quien se quedó solo contra el portero, a quien se quitó y definió de derecha. Locura en el Cuscatlán, hasta que llegó el llamado del VAR a Fischer, quien anuló el tanto por considerar que hubo falta sobre el panameño (45′).
El descanso llegó con un sabor agridulce, por lo que hubo algunos abucheos de los aficionados. En el segundo tiempo llegaron Marcelo Díaz y Christian Martínez, por los amonestados Landaverde y Cerritos.
La Selecta inició bien, volvió a causar la primera de peligro, pero Panamá aprovechó una desatención para abrir la defensa y de una penetración por la derecha (55′) para que Fajardo definiera a meta vacía.
Balde de agua fría para los salvadoreños, inicio de la fiesta para los canaleros, que estuvieron cerca del segundo, pero Fajardo la mandó arriba y perdió su doblete.
De El Salvador no hubo reacción, a pesar de los cambios ofensivos. Pero a partir de los 70′, en la Selecta hubo varios jugadores resentidos físicamente, que cortó el impulso por el empate que jamás llegó.







