El legendario y laureado surfista estadounidense Tom Curren, se encuentra de visita en el país junto a su familia y ayer surfeó las olas de la costa salvadoreña, específicamente en la playa Punta Roca, La Libertad, captando las miradas de los nacionales extranjeros que se encontraban presente en el referido lugar.
Curren, quien estuvo el año anterior en nuestro país y compitió en un evento reservado para surfistas masters organizado por la Liga Mundial de Surf (WSL), tuvo contacto con las olas salvadoreñas y manifestó su opinión en cuanto a la calidad de las mismas para practicar este deporte.
Si bien Curren ha llegado a El Salvador para hacer lo que más le gusta, o sea surfear, fuentes del Ministerio de Turismo (Mitur), confirmaron que también ofreció un concierto musical frente a la Binaes, pues la música es otra de sus pasiones.
Curren dominó el surf profesional en la década de 1980 antes de que Kellky Slater lo relevara en el ámbito competitivo en la década de 1990.
De naturaleza discreta, el surfista estadounidense combinó el estilo y la radicalidad inherentes a este deporte con una personalidad exótica, enigmática y casi autista. Curren se ha convertido en un icono de la cultura del surf.
Siempre ha sido un excelente lector de olas con habilidades técnicas superiores a la media, pero también introdujo un lado introspectivo al surfing profesional.
A diferencia de la mayoría de los atletas, Curren nunca se ha sentido cómodo bajo el radar de los medios y siempre ha mantenido sus pensamientos en privado.
De acuerdo a un artículo de la Revista «SuferToday», fue el primer surfista estadounidense en ganar un título mundial desde que se fundó el Circuito Mundial IPS en 1976.
Thomas Roland Curren nació el 3 de julio de 1964 en Newport Beach, California. Su padre, Pat Curren, es un pionero del surf de olas grandes. Empezó a surfear a los 18 años. En 1955, Pat se mudó a Hawái en busca de olas más grandes.







