El segundo día del festival musical Corona Capital inició con la participación de artistas y grupos de la talla de Jehnny Beth, Cults, Hippo Campus, Parallelle, Maiah Manser y Cannons, como para empezar a marcar la tendencia del poder musical femenino que predominaría la noche del pasado 15 de noviembre. Una segunda jornada en la que se incluyeron más tintes del género pop.


Entre otras bandas destacadas del sábado puede mencionarse a Vampire Weekend, con un indie bastante alegre que hizo mover al público como si estuvieran en una pista de baile. Su presentación ocurrió a las 9:30 de la noche, exactamente a la misma hora en la que los Alabama Shakes, ganadores de varios premios Grammy por sus presentaciones y sus composiciones, también comenzaron su show, con la voz líder y guitarra de Brittany Howard, quien dejó a la mayoría de las personas impactadas por su calidad para interpretar cada uno de sus temas.

El público también sorprendió a Brittany coreando el nombre de la banda en un par de oportunidades para agradecer su talento. Ella, por su parte, trató de hablar en español en varias ocasiones para corresponderles con frases como: «México está precioso esta noche». Alabama Shakes demostró en directo por qué su calidad musical es tan reconocida por la crítica musical y transportó a los presentes a una zona de la cultura soul y blues rock de Alabama, en Estados Unidos, con piezas como «Don’t wanna fight no more», «Gimme all your love» y «Gemini».

Cabe destacar que en cada jornada del festival los artistas suben al escenario puntales, lo que permite que la programación que se brinda a los asistentes tenga horarios exactos y que no ocurran retrasos. Otro aspecto para resaltar es que el sonido se mantuvo impecable en la mayoría de los conciertos y cada escenario está construido con un concepto propio.
La recta final del día dos del Corona Capital se puso más interesante cuando el escenario comenzó a ofrecer el art pop o pop experimental de dos jóvenes artistas que han llamado la atención de fans de todo el mundo. Primero fue el turno de la noruega Aurora Aksnes, o simplemente conocida como Aurora, quién mantuvo a su público es una espacie de hipnosis con el ambiente envolvente de sus armonías con influencia barroca, con una voz angelical y movimientos delicados en el escenario. Pero también hubo espacios más intensos y rítmicos con temas basados en música electrónica y el indie. «Churchyard», «Murder Song», «The Seed» y «Giving In to the Love» fueron parte de su repertorio.


Para cerrar la noche, la ovación para la estadounidense Chappell Roan, una artista que rompió todos los esquemas desde lo musical, pasando por su puesta en escena y una escenografía que nos envió a un mundo de fantasía bastante lúgubre, por mencionar algunos aspectos visuales que elevaron a lo más alto la producción de su espectáculo, en lo que va del festival.

Como suele pasar con los fieles fans de cada artista, muchos de ellos esperaron más de cinco horas para estar en la primera fila y disfrutar su actuación en temas como «Super Graphic Ultra Modern Girl, «After Midnight», «Femininomenon» y hasta el cover «Barracuda», de 1977, de la banda Heart, para poner el ingrediente roquero a su espectáculo pop experimental.









