Entre 800 y 1,000 cabezas de ganado son comercializadas cada martes en el tiangue municipal del distrito de El Tránsito, ubicado en carretera del Litoral, de San Miguel Oeste. Las puertas de este espacio, destinado para los ganaderos, agricultores y emprendedores, abren a las 4:00 de la madrugada; sin embargo, algunos prefieren llegar desde la noche del lunes para poder ser de los primeros en ingresar.
El tiangue cuenta con 12 corrales y más de 60 puntos de venta, que ofrecen entre sombreros, botas, monturas, lazos, herraduras y toda clase de accesorios utilizados en la ganadería y agricultura; además se pueden encontrar camas de madera, zapatos y todo tipo de animales de granja.
«Vienen de todo el país, de occidente, de la parte norte, del centro, hay personas que vienen desde el día anterior para poder estar temprano en la plaza. Nosotros damos el visto bueno de que el ganado sea legal, aquí no se procesa animales para ser destazados, sino que solo para la venta. El proceso de entrega de las cartas de venta en las oficinas inicia a las 6 de la mañana», dijo Fernando Segovia, director distrital de El Tránsito.
El precio de cada cabeza de ganado se determina por diversos factores, como peso, edad, sexo, raza, estado del animal y las condiciones del mercado.

«Por lo menos aquí anda desde 1,500, 1,800 y hasta 2,000 dólares una vaca, bueno depende la leche que da, la calidad de ganado también, porque hay ganado que tiene de varias genéticas y eso es más caro; en cambio este ganado holstein e indio es diferente», comentó Antonio Romero, quien tiene 45 años de hacer negocios en los diferentes tiangues de la zona oriental, pero confiesa que su preferido es el de El Tránsito y Nueva Guadalupe, ambos en San Miguel Oeste.
«Nosotros nos movemos [el comercio] a través de amistades, y aquí ellos [administración del tiangue] nos brindan el apoyo; se dan las condiciones para nosotros, cualquier cosa lo resolvemos con ellos», dijo Romero.
El ambiente que se vive es de trabajo, negocios, encuentro entre viejos conocidos, música, y comercio, como el caso de Manuel Villatoro, quien aprovecha cada martes para comercializar sus productos.
«Vendemos lo que más ocupa el sector campesino, como sombreros, lazos, hamacas, monturas y muchas variedades más. Tengo unos 20 años de venir acá y para mí es bonito, lo bueno que aquí se obtienen muchas amistades, es lo más importante; tal vez no sea querer vender más de lo que es, sino que se relacionan con muchas personas y esto es lo que uno le llena de regocijo», dijo Manuel.

Cuando el hambre aprieta, los ganaderos buscan alimentos en los diferentes puestos de comida.
Zoila Amaya ofrece carne y pollo asados, desde hace unos 15 años. «Las brasas donde echamos la carne se mantienen desde las 6 hasta las 11 de la mañana, pero el movimiento de personas es de aprovecharlo de no dejar ir al cliente», comenta Amaya.
El director del distrito de El Tránsito no duda en asegurar que el tiangue juega un papel importante en la dinámica de la economía local. Si bien la administración del tiangue cobra $3 por cada carta de venta, el intercambio comercial y consumo local permite mejores ingresos a los lugareños.
En estas instalaciones también funciona un agromercado, impulsado por el Ministerio de Agricultura (MAG), que permite a la población acceder a productos frescos y de calidad a precios accesibles que contribuyen con la economía familiar.







