Tortisal es una empresa familiar migueleña con 29 años de experiencia, que construye una nave industrial donde funcionará el centro de producción y distribución, que se complementa con un edificio de oficinas.
El proyecto comenzó el 16 de diciembre de 2024 con una inversión aproximada de $1,800,000 en la primera etapa y se prevé que esté terminada en abril de 2026.
Cuenta con tres manzanas de terreno, donde actualmente se levanta una nave industrial en 4,000 metros de construcción. Además, se proyecta la construcción de una segunda nave a corto o mediano plazo.
Dicha inversión la hacen a un costado de la carretera Ruta Militar, en el cantón Hato Nuevo, en San Miguel, en el lugar conocido como cerro Las Chivas, ahora Tortisal Hato Nuevo.
«Somos la primera empresa en este rubro, y ahora ya estamos dando un paso diferente, donde lo que se viene es la industrialización de la producción, mejorar en muchos aspectos en la producción para ser más eficientes, mayor capacidad de producción, mayor capacidad de venta y mayor capacidad para cubrir el territorio. La idea es posicionarnos aún más en el mercado, porque aún se tienen donde crecer y creemos que lo podemos lograr», comentó Juan Gabriel Romero, propietario de Tortisal.
Romero reconoció que el clima de seguridad que vive El Salvador ha sido propicio para fortalecer el crecimiento empresarial, ya que aseguró que enfrentaron desafíos al no entrar a algunos lugares del país que dominaban las pandillas.
«Se ha visto el cambio y uno con confianza puede invertir. La delincuencia nos desilusionó, nos quitó las esperanzas. Pensábamos que nunca iba a terminar, daba miedo crecer, invertir, y sufrimos en carne propia la delincuencia, pero esto [plan de seguridad] ha hecho que todo sirva para uno tener esa confianza y lograr los sueños que se proyecta, y este es un hecho palpable que se puede ver», señaló el propietario.
El fortalecimiento de la estructura vial por parte del Gobierno del presidente Nayib Bukele con grandes proyectos como la construcción del periférico Gerardo Barrios facilita el transporte de bienes, la entrega de productos y la movilización de las empresas y el pueblo salvadoreño.
«Decidimos construir en esta zona [Hato Nuevo] porque está en desarrollo, también tiene una buena vista, tenemos el “by-pass” o sea que podemos salir para diferentes puntos como La Unión o San Salvador. Estamos en un punto estratégico donde tenemos una conectividad con toda la zona del país», destacó Romero.







