Una de las víctimas volvía de visitar el icónico Cristo Redentor de Rio de Janeiro. Otra tomó un Uber para salir de noche en la ciudad costera brasileña.
Ambas terminaron muertas a tiros después de que aplicaciones de navegación por GPS las desviaran hacia favelas dominadas por grupos narco en una intensa disputa territorial.
La mayoría de los millones de turistas que visitan Rio cada año disfruta de su famoso carnaval, sus playas y su vida nocturna sin acercarse a la guerra de facciones criminales que afecta sobre todo a las comunidades de la periferia urbana.
Pero recientes tiroteos perpetrados por hombres con rifles apostados en los accesos a las favelas volvieron a poner en discusión los desafíos de seguridad en la ciudad.
En diciembre, un turista argentino que regresaba del Cristo con su esposa e hijos siguió el camino marcado por su GPS y entró accidentalmente a la favela Morro dos Prazeres. Recibió dos disparos y murió más tarde en el hospital.

Dos semanas después, una brasileña de Sao Paulo murió tras recibir un tiro en el cuello cuando su conductor de Uber tomó un desvío equivocado rumbo a una fiesta.
A mediados de enero, se viralizó un video de una cámara a bordo que mostraba a otro chofer de Uber rogando por su vida a hombres armados con rifles, después de que su GPS lo llevara por error a la favela Cidade Alta, con un pasajero aterrorizado en el asiento trasero.
«El paisaje cambia rápido»
El observatorio Fogo Cruzado informó a la AFP que 19 personas fueron baleadas tras ingresar por accidente a alguna favela en 2024, la cifra más alta desde que comenzó a rastrear estos casos en 2016. Cinco murieron, entre ellas un policía.
«Esto tiene que ver con la geografía de Rio de Janeiro y con el problema del control territorial, sin lugar a dudas», dijo la directora de datos del instituto, Maria Isabel Couto.
Las favelas de Rio, donde viven cerca de 1,5 millones de personas, se expanden entre las empinadas colinas que rodean la ciudad. Otras se sitúan entre condominios residenciales o junto a autopistas.

«El paisaje cambia rápido», dijo el secretario de Seguridad del estado de Rio, Victor dos Santos, a la AFP.
«Cuando alguien entra en un lugar así de repente, el criminal que está ahí, alerta y esperando a un adversario, primero dispara y sólo después verifica quién es», agregó.
Uber declaró a la AFP que su tecnología de seguridad «puede bloquear solicitudes de viaje desde áreas con desafíos de seguridad pública en momentos y días específicos».
Un portavoz de Google, propietario de dos populares aplicaciones de navegación por GPS, se negó a comentar sobre el problema.







