Hay frases que tienen el poder de detener el tiempo. En El Salvador esa frase es «fijate que una vez…».Con esa misma premisa y siendo el título de su libro, el escritor Tomás Romero ha lanzado un compendio de 52 relatos que rescatan las historias de un país que se cuenta a través de sus abuelos. El autor confiesa que este libro comenzó a escribirse hace 35 años, cuando las primeras computadoras llegaron a sus manos. Sin embargo, el material no salió de su imaginación, sino de la «memoria ancestral».
«No son cuentos inventados», aclara, con la humildad de quien se sabe guardián de un tesoro. Su padre, quien vivió la erupción del volcán de San Salvador en 1917 cuando apenas era un niño de cinco años, fue su principal fuente.

De esas charlas surgieron crónicas familiares y de sus antepasados que hoy son literatura. Un aspecto interesante del libro es su estética.
Romero, admirador del grabador francés Gustave Doré, encontró en la inteligencia artificial la herramienta perfecta para darles rostro a sus historias. Con la ayuda de sus hijos, quienes también aportaron recuerdos de los cuentos que su padre les narraba en la infancia, lograron ilustrar cada relato con un estilo clásico y detallado.
La portada del libro fue creada por el pintor Francisco Guadrón. En ella se observa la fachada de una casa, que más bien fue un taller de carrocería, donde sus abuelos hacían ruedas de carretas.

También aparece un perro echado bajo la sombra de un gran árbol. «Ese perrito es el perro de mi vida, pero me lo robaron. Se llamaba Zaite. De él hay un poema escrito, pero no es mío, y como no lo pude meter en el libro porque sería plagio, decidí meterlo dibujado», explica el escritor.
El libro es un híbrido fascinante. Por un lado, es «salarruesco», ya que Tomás tomó la idea de hacerlo así por uno de sus escritores favoritos; por otro lado, es un manual de reflexión. Cada cuento mitológico termina con un versículo bíblico hilvanado con la historia contada.

«Una escritora chilena, amiga mía, me dijo que es la primera vez que ve que un cuento mitológico salvadoreño que termina con una reflexión bíblica. Yo le digo que es parte de los dones que Dios me ha dado. ¿Y por qué hago eso de mezclar una cosa con otra? La respuesta es que Dios está en cada cosa», detalla.
Desde su lanzamiento oficial, a finales del año pasado y con un tiraje inicial de 1,000 ejemplares, ya se han adquirido más de 200, incluso por lectores en Costa Rica, Nicaragua, México y Estados Unidos.
Para quienes deseen adquirirlo, el libro está disponible en Librerías Roxy, y para quienes prefieren la experiencia de la Binaes, el depósito de ley ya está hecho: cinco unidades esperan en la Biblioteca Nacional para disfrutarlas con un café y la vista del Centro Histórico de San Salvador.







