Se corría el minuto 95 del tiempo extra cuando Jomal Williams se halló una pelota dentro del área, se la acomodó de pecho y tuvo nervios de acero para fusilar a Kevin Carabantes. Ese tanto le valió al tanque fronterizo para hoy amanecer con su primera estrella en el escudo.
El triniteño pasó de estar en un litigio con el cuadro ahuachapaneco que le acarreó una sanción de cuatro meses de inactividad y una multa de $12,000, a ser la figura de su equipo en la final ante FAS. El caribeño no pudo jugar la Copa Centroamericana con Firpo, su equipo al momento de ser castigado, y tuvo que desembarcar, una vez más en el tanque porque le perdonaron la deuda.
Ahora, convertido en ídolo para todos los ahuachapanecos, Jomal dijo tras conquistar la primera copa del equipo y la propia en su carrera, que «la verdad es que no tengo palabras, pero son momentos demasiado grandes en mi vida, pero luchamos mucho y gracias a Dios salimos campeones».
Williams dijo que en su trayectoria como futbolista ha marcado muchos goles, siempre es un dolor de cabeza para los rivales por su explosividad y su insistencia para presionar al contrincante, y en su momento de euforia confesó que «este es el mejor gol de mi vida, después de tantos goles que metí. Es un sentimiento increíble».
Sobre su futuro y en medio de los festejos, Joaml Williams no aseguró que su futuro esté en el 11 Deportivo, a pesar de que tiene seis meses más de contrato. Sin embargo, el insular espera tener una charla con la directiva para hablar de su situación contractual.
«Todavía no sé para dónde voy, pero ojalá todas las cosas salgan bien como ahorita y hablar con los directivos y talvez seguir aquí un torneo más, uno nunca sabe», declaró el triniteño.







