Lejos de lamentos y pucheros por la derrota 1-0 ante Costa Rica, el técnico de la Selección femenina, Éric Acuña, salió fortalecido por lo que vio sobre el césped sintético del estadio Cementos Progreso.
Y es que, si bien la Azul femenina perdió, fue superior al combinado tico que es el gran favorito para pelear por el oro de los Juegos Centroamericanos y donde Acuña espera la revancha.
«Estoy muy contento porque el quipo se dejó (en la cancha) fue superior, pero no siempre gana el que es superior. Tuvimos muchísimas oportunidades, creo que el partido lo perdimos nosotros no lo ganaron ellos» dijo Acuña tras concluido el encuentro.
«Estoy casi seguro de que la final va a ser nuestra, vamos a llegar a la final. Me va a encantar jugar un partido de estos, estos son los partidos que necesita el fútbol femenino para crecer» agregó.
El Salvador con un fútbol más propositivo y de toque, impuso condiciones de juego, pero no agendó el gol y eso al final les pasó factura.
«Me voy con un balance bastante positivo: mal por el tema de la definición, mal por el orden ofensivo; el orden defensivo estuvo bastante bien. Fue un buen juego, estuvimos frente a un equipo que toda la vida ha tenido hegemonía y que ahora no la tuvo. Ahora le tocó jugar diferente para poder parar a El Salvador y eso es algo muy bueno. Hoy vieron a Costa Rica lanzando pelotazos porque no tenía de otra», puntualizó el míster.
«Estoy casi seguro de que vamos a ganar la final. Solo nos falta el último empujoncito en la zona de pateo», prometió.
Eso sí, para llegar a la final soñada antes tiene que dejar en el camino a Nicaragua en semifinales, un rival ríspido según los análisis previos de Acuña. «Al rival que venga si queremos una medalla le tenemos que ganar» concluyó.







